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A horta do Obradoiro: cocina ejemplar, sabrosa y muy imaginativa

Buena relación entre calidad y precio, raciones abundantes, y platos muy bien pensados, con materia prima de primerísima calidad y mejor ejecutados

Fachada del A horta do Obradoiro.
Fachada del A horta do Obradoiro.
A horta do Obradoiro: cocina ejemplar, sabrosa y muy imaginativa

Quedé con un amigo y colega para comer en Santiago. Cuando lo hago, me gusta que me sorprenda con un restaurante. En verdad, que  siempre lo consigue. A Horta do Obradoiro se encuentra en la calle Hortas. Desde su pequeño jardín se puede ver buena parte de la fachada de la catedral que da al Obradoiro, así que ya sabe el lector la razón de su nombre.

El comedor es pequeño y acogedor y recomiendo que se reserve, pues suele estar muy concurrido. Entre el comedor y el jardín hay una terraza acristalada muy confortable incluso en invierno y muy luminosa. En resumen, un local con rincones, muy grato. Al frente de los fogones están Kike Piñeiro y Eloy Cancela, dos cocineros que practican elaboraciones muy trabajadas en las que los sabores sencillos se entremezclan resultando platos verdaderamente portentosos. con presentaciones muy cuidadas.

Me encantó la ensaladilla de mar, con caballa, patata blancay morada y algas. Genial y deliciosa porque puedes disfrutar de la intensidad de la caballa y de algunas de las algas que te traen directamente al paladar una bocanada de mar.

Me sorprendió la anguila ahumada, con puerro, pimientos agripicantes y una vinagreta con nueces. De nuevo, una conjugación de sabores intensos trabajados con maestría.

En cada plato hay un toque diferente. Hasta en las filloas, rellenas de una crema pastelera con mirabeles. 

En resumen, muy buena relación entre calidad y precio, raciones abundantes, y platos muy bien pensados, con materia prima de primerísima calidad y mejor ejecutados. Si a ello le sumamos un servicio que está perfectamente sincronizado con la cocina y un espacio impecable y confortable, tendremos un restaurante de diez.