CON ARTE

De Lorca a Lorca, letra a letra

Histrión Teatro pone en escena una obra que recupera la correspondencia personal del poeta

Un momento de la obra.
Un momento de la obra.
De Lorca a Lorca, letra a letra

“Hay mil Federicos García Lorca tendidos para siempre en el desván del tiempo”. Esa frase, pronunciada por uno de los dos actores que dan vida al poeta granadino, que pasa de hombre a mujer y de mujer a hombre con total naturalidad, bajo la dramaturgia y dirección de Juan Carlos Rubio, es el mejor resumen de la obra.

“Lorca, la correspondencia personal” ofrece otra arista, o mejor, muchas otras aristas del personaje que, aún 80 años después de su ejecución, sigue siendo desconocido. El hombre que imaginó “Bodas de sangre”, que creó “Yerma” o escribió “Romancero Gitano” es también el autor de una intensa y nutrida correspondencia. Y esa es la base de la que parte el texto que ha elaborado Juan Carlos Rubio. Gema Matarranz y Alejandro Vera, de Histrión Teatro, son, a lo largo de toda la obra, Federico García Lorca.  Y lo son en la prisión, en las horas previas al fusilamiento. Por el escenario, una celda que se va transformando en espacios importantes en la vida del poeta, van surgiendo las palabras escritas por Lorca para ser leídas por otras voces. 

“Nada es inventado”, advierten los actores. Insisten: “Hoy, el poeta os hace una encerrona, porque aspira a conmover vuestros corazones, enseñando las cosas que no queréis ver”.  A saber qué sucederá cuando el público no tenga más opción que escuchar atentamente y descubrir verdades y vidas. “A mi ya no me podéis cambiar, porque he  nacido poeta y artista, como el que nace cojo, el que nace guapo”, asevera Lorca. En esa correspondencia tampoco podía faltar la presencia omnipresente de Granada, ni el paso por Nueva York.

 La magnífica obra, con razón ha sido premiada en varias ocasiones, cuenta con dos inmensos artistas sobre el escenario que nos sacuden a cada palabra, con cada silencio y con cada desgarro. Lo sentimos, nos llega a la piel. En ese repaso de vida no podía faltar Dalí, ese “hombre que lucha con hacha de oro contra los fantasmas” y que le promete en una carta “iré a buscarte para hacer una cura de mar”. En esa última noche, se produce un desafío permanente entre el hombre y el poeta, sin necesidad de que exista un vencendor. A decir verdad nadie lo quiere, porque Lorca sigue fascinando.

lugar: Teatro Rosalía de Castro. A Coruña. FECHA: Hoy y mañana.  A las 20:30 horas