Pocos corderos para las mesas de Navidad

Más del 50 por ciento de los españoles consumen cordero en al menos una de las comidas navideñas

Imagen de archivo de un grupo de ovejas.
Imagen de archivo de un grupo de ovejas.
Pocos corderos para las mesas de Navidad

La sequía que llevamos arrastrando desde el pasado invierno va a pasar factura en las comidas y cenas de las fiestas navideñas, por la escasez de corderos y cabritos. El pastoreo de razas autóctonas y de otras razas y cruces de ovino y caprino se ven afectados por las condiciones climáticas. Primero, por la falta de pastos que ha provocado la sequía y que hace que muchos ganaderos hayan tenido que comprar forraje, encareciendo así el precio por ejemplar.

En segundo lugar, por el retraso en los partos de las ovejas y cabras. Muchos no llegarán a tiempo para esta campaña, en la que según las estadísticas, más del 50 por ciento de los españoles consumen cordero en al menos una de las comidas navideñas. El problema lo tendrá el consumidor que se enfrenta, según los profesionales del sector, a un posible incremento de un 25 por ciento en los precios o a comer corderos de importación (Francia, Gales, Nueva Zelanda...).

El segundo problema lo tendrán los propios ganaderos que ya piensan qué van a hacer con los corderos nacidos a destiempo y que vendrán para después de Navidades. El cordero y el cabrito son productos muy estacionales. Además de en estas fechas, se suelen consumir en Semana Santa, y primavera.