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Los sábalos regresan al río Miño

Es un pez sabroso, con carne consistente, pero muchas espinas, lo que representará un trabajo adicional para el cocinero o una molestia para el comensa

Los sábalos regresan al río Miño

Nuestros vecinos portugueses le llaman sável y no tiene nada que ver con el pez sable, al que ellos llaman espada, que tampoco tiene nada que ver con nuestro pez espada, al que ellos conocen como espadarte. El sável, sabela, en muchas zonas de Galicia es el sábalo (Alosa alosa) un emigrante del Atlántico que en estas épocas del año regresa a su casa en los ríos de la costa para desovar. Se da prácticamente por extinguido en la mayoría de los ríos europeos, pero en nuestra franja litoral todavía entra en por las desembocaduras del Miño, el Ulla, el Umia...  eso sí, hasta donde los embalses les dejan llegar y la contaminación no los envenene. El Miño es, tal vez el río gallego con más sábalos. Desde marzo a finales de la primavera se pueden encontrar ejemplares de gran tamaño, que son los adultos que llegan para reproducirse. El resto del año, solamente alevines y jóvenes que permanecen en el río hasta que emprenden su marcha al Atlántico, más o menos a los dos años de edad.

Es un pez sabroso, con carne consistente, pero muchas espinas, lo que representará un trabajo adicional para el cocinero o una molestia para el comensal. Se puede comer frito, a la plancha, en escabeche, en caldeirada o guisado y difícilmente lo encontraremos en las pescaderías.