CINE EN CASA

"Vergüenza": una sucesión de pequeñas catástrofes

Una de las joyas de Movistar+ está protagonizada por Javier Gutiérrez y Malena Alterio 

Malena Alterio y Javier Gutiérrez, protagonistas de “Vergüenza”.
Malena Alterio y Javier Gutiérrez, protagonistas de “Vergüenza”.
"Vergüenza": una sucesión de pequeñas catástrofes

“Vergüenza” es una de esas pequeñas joyas que cada poco asoman en la pequeña pantalla. Rodada al estilo cinematográfico, por escenarios y no por orden de capítulos, la obra de Juan Cavestany y Álvaro Fernández-Armero es un compendio de catástrofes encarnadas por Jesús, un fotógrafo caído en desgracia al que interpreta Javier Gutiérrez. El actor ganador de un Goya está acompañado por Malena Alterio, quien da vida a Nuria, su mujer, recién despedida del trabajo y sufridora profesional a causa de los desmanes de su marido.

La serie, cuya primera temporada ya está disponible al completo en la opción de vídeo bajo demanda de Movistar+, narra “la historia de una crisis”, tal como afirma Juan Cavestany. “Se trata de una comedia romántica sobre una pareja que pone en juego sus posibilidades de sobrevivir y comprometerse. Es una sucesión de pequeñas catástrofes en un contexto que tiene tanto que ver con ‘The Office’ como con el cine que nos gusta de Woody Allen o la comedia española que se ha hecho siempre”, remarca el cineasta en cuanto a las influencias de su trabajo.

Vergüenza bebe de las producciones que cita uno de sus creadores, pero destaca por un sello propio que Movistar+ se ha encargado de potenciar desde el primer momento. “Ha sido fundamental que Movistar haya estado ahí espoleándonos para incidir en lo que ellos percibían que nosotros les habíamos planteado. Les planteamos una cosa muy rara, o relativamente rara, y confiaron en nosotros”, reconoce agradecido el director de Gente en sitios y Esa sensación, entre otros largometrajes.

Tras casi ocho años en el candelero televisivo, el proyecto encontró al fin su sitio en Movistar+. “Es una meta perseguida desde hace mucho tiempo y podemos decir que hemos conseguido hacer lo que pretendíamos”, explica Cavestany, para quien el hecho de lanzar una comedia tan atrevida supone un desafío: “Cuando haces comedia siempre vas con la cabeza un poco gacha, dices ‘a ver si no se ríen y los ridículos somos nosotros; a lo mejor en vez de ser Ricky Gervais somos David Brent; el que realmente hace el ridículo y no el que está haciendo como que hace el ridículo’”.