DENOMINACIONES

Alberte: un vino para el podio de los mejores blancos

Las lías y la crianza le han aportado complejidad, estructura, la posibilidad de una prolongada guarda que le permitirá evolucionar positivamente

Alberte: un vino para el podio de los mejores blancos

Hace apenas unos días, Nairoa, ponía en el mercado las primeras botellas de dos vinos que se salen de los estándares a los que estamos acostumbrados en el Ribeiro, y en ambos casos bajo la marca de su vino insignia: Alberte.

El primero de ellos, Alberte tinto, supone una apuesta de esta bodega de Arnoia por la recuperación de un tipo de vino que en su tiempo fue el que le dio nombradía al Ribeiro y en cambio, en la actualidad se ha quedado relegado a un valor meramente simbólico. Prácticamente nueve de cada diez botellas del Ribeiro son blancas. Alberte tinto ensambla Mencía y Brancellao, dos variedades que se emparejan con mucha gracia y que hacen de este tinto un vino de trago suave, agradable, nada astringente ni tánico y con un carácter muy frutal, tanto en nariz como en boca. Se trata de una primera añada de 2017 todavía muy corta, pero que define la apuesta de esta bodega de Arnoia por recuperar uno de los valores clásicos de la denominación de origen.

El segundo, Alberte doble lías, es todavía más sorprendente. Se trata de un vino de crianza, que fue elaborado con la cosecha de 2016 y durante ese año fue criado con sus lías finas hasta que llegó la cosecha de 2017. En ese momento las lías del primer año fueron sustituidas por las lías jóvenes de 2017, también las más finas. En la primera fase de la crianza fue sometido a batonnages primero diarios y luego cada vez más espaciados. Finalizada la crianza, el vino reposó, fue embotellado y llega ahora al mercado. 

Estamos ante un vino extraordinario. Las lías y la crianza le han aportado complejidad, estructura, la posibilidad de una prolongada guarda que le permitirá evolucionar positivamente. Pero ese carácter maduro que dan las lías, con su untuosidad y gusto glicérico, no ha menguado para nada su frescura y matices frutales que aporta el ensamblaje de tres uva tan elocuentes como son la Treixadura, la Albariño y la Lado, una trilogía que en pocos vinos se expresa con tanta naturalidad y riqueza. En nariz sus aromas son más sutiles, menos intensos, pero en boca Alberte doble lías es un vino digno de encontrarse en el podio de los mejores blancos de Galicia.