HOCKEY

Una trayectoria que vale un Mundial

El jugador del Barrocás Javier Valencia pelea por estar en la cita con la selección española máster 40 de hockey hierba

Javier Valencia conduce la bola durante uno de los partidos de hockey sala que disputa con el Barrocás.
Javier Valencia conduce la bola durante uno de los partidos de hockey sala que disputa con el Barrocás.
Una trayectoria que vale un Mundial

A cubierto. Así disputó Javier Valencia (Ourense, 1978) los partidos este fin de semana. La época obliga a dejar el exterior y jugar al hockey sala. Pero su verdadera pasión está en el césped. En el hockey hierba pudo vivir la edad de oro del deporte en Ourense en primera persona. Y sigue en la brecha. Sus actuaciones con el Barrocás le permiten estar a las puertas de jugar un Mundial con España en la categoría máster 40. El premio al trabajo de décadas.
"Empecé con ocho años en el colegio de O Couto como actividad extraescolar y también en el Albor. Luego la vida me llevó a jugar en Santander, en el Sardinero, durante dos temporadas en División de Honor A. Y a continuación empecé con el Barrocás, donde estuve en División de Honor A, en B y en Primera División, donde estamos ahora, con el objetivo de volver a ascender".

Unos inicios muy ligados a las aulas y la amistad. "En aquella época, como actividad extraescolar, era lo que se hacía en los colegios. No había tanto auge de otros deportes. Y como tus amigos al salir de clase iban a hockey, pues decías 'yo no voy a ser menos' y acudías también. Alguno abandonó el deporte, pero yo es lo que hago desde los ocho años".

Con la ilusión intacta, Valencia pelea para devolver al Barrocás al sitio que le corresponde. Han estado cerca las dos últimas campañas. Será que 'a la tercera va la vencida'. "El año pasado no pudo ser. Subía un equipo y quedamos segundos. Este año lo tenemos algo más fácil porque suben dos, y volveremos en mayo a la fase de ascenso a ver si conseguimos volver a División B. Barrocás tiene dos equipos, y yo estoy en el B echando una mano, pero en la fase se pueden juntar los dos equipos".

El objetivo del club es hacerlo (si les dejan) en casa. Ser sede en la lucha por el ascenso es una espina clavada. "El año pasado fue primera vez en la historia que las dos fases de ascenso se dieron a la misma ciudad, a Santander, con la ventaja que eso supone. Esta campaña volveremos a solicitar una de las dos. Los criterios que siguen son económicos, en fin, cosas de la Federación. Pero sí que influye mucho jugar en casa, en tu campo y con tu gente.

La época dorada

En el recuerdo, la mejor época para el hockey hierba ourensano. Javier Valencia, el Barrocás y la ciudad en general se codearon con la flor y nata. "Son recuerdos preciosos. Por Ourense pasaron los mejores equipos del hockey español. Jugamos contra el Polo o contra el Egara, con jugadores de la selección. Y también dentro de nuestro equipo hemos tenido jugadores de nivel, con internacionales argentinos o paquistaníes. Me cuadró muy bien para vivir esa época dorada. Bien es cierto que por infraestructuras y medios no era nuestra categoría. Cada año que estábamos entre la élite el reto era mantenerse. Nuestro sitio es la División de Honor B, pero una vez que caes es complicado recuperar tu sitio":

Ahora combina esa ilusión con la de su etapa como internacional. "En su momento había acudido a concentraciones con la selección española sub-18 y tuve participación con la gallega. Ahora tengo una buena oportunidad. En julio es el Mundial de hockey hierba en máster 40, 45 y 50 que se disputa en Terrasa. España tiene planificadas cinco concentraciones. "Rondamos los 25 jugadores y de ahí saldrán los 16 definitivos. Ya estuve en una de las convocatorias, en Zaragoza, y las sensaciones fueron positivas y tengo esperanzas de estar entre los seleccionados".

Solo queda el esprint final. Un 2018 ilusionante para un deportista que sigue acumulando experiencia.