DEPORTE

Caracol, saca los cuernos y no hagas ejercicio, al sol

Si hay una carencia importante en nuestra querida Galicia es la del sol. El sol y su luz, que apenas disfrutamos durante el crudo y largo invierno, agravado por  un uso horario incompatible con nuestra situación.

Una deportista corriendo por un sendero.
Una deportista corriendo por un sendero.
Caracol, saca los cuernos y no hagas ejercicio, al sol

Esta percepción general, curioso, no es cierta. Porque los datos de la agencias meteorológicas igualan en 2017 a ciudades tan dispares como Vigo y Tenerife en horas de sol anuales. Y colocan a zonas de Ourense al mismo nivel. Por algo se conoce a nuestra provincia como “la sartén de Galicia”.


Esperando los rayos


Toda esta introducción viene a cuento de que los ourensanos nos pasamos el otoño, el invierno y casi la primavera quejándonos del frío, la lluvia, la niebla, la humedad y la oscuridad. Cuando se atisban los primeros rayos de sol nos volvemos locos y nos lanzamos a las pozas, piscinas, terrazas, playas... deseosos de absorver toda la energía del astro rey. 
También a realizar todo tipo de prácticas, supuestamente beneficiosas, bajo un sol de justicia.

La semana pasada invitamos a tomarse el verano como un excelente momento para comerzar o retomar el ejercicio físico. Siempre ajustado a nuestras cualidades y orientado por un profesional competente. Como la mayor parte de los consejos de esta sección sirven para envolver ricos y grasientos bocadillos, al menos ruego atiendan ciertas precauciones antes de lanzarse al monte y hacer el cabra.


Riesgo bajo el astro rey


El 99% de los entusiastas principiantes se dedicará n a caminar, correr o rodar en bicicleta por su cuenta. 
Por favor, eviten las horas centrales del día, porten ropa y calzado deportivo adecuados, olvídense de fajas o ropa adelgazante “para sudar” y lleven siempre agua y un teléfono móvil para que les puedan rescatar. Elijan un terreno sencillo y terminen con la sensación de que podrían repetir el ejercicio.

Es decir, una décima parte de sus previsiones iniciales. Ni por sudar más van a perder más kilos, ni por estar a pleno sol asimilarán mejor la codiciada vitamina D. Tras una buena insolación, quizá concluyan que no es buena idea practicar ‘deporte’ bajo el sol y lo mejor es ponerse en manos de un profesional.