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Dos claves para alcanzar tus objetivos deportivos

Profesionalidad de la actividad física y principio de la individualidad, ¿qué quieren decir estos conceptos?

Dos claves para alcanzar tus objetivos deportivos

Dos claves para alcanzar tus objetivos deportivos son la profesionalidad de la actividad física y el deporte y el principio de la individualidad biológica. 

Profesionalidad de la actividad física

Pocas son las personas que reconocen el papel del técnico deportivo como un profesional imprescindible en el asesoramiento y en la planificación del ejercicio. Las diferencias de entrenar con su asesoramiento claras, el ejercicio es medicina; según argumenta el American College of Sports Medicine (ACSM, 2011), ya que actúa como cualquier fármaco (Vina et al., 2012) en el que hay una relación entre la dosis y la respuesta, con posibles efectos secundarios.

El técnico deportivo cualificado es imprescindible para alcanzar objetivos, ya que se adapta a las necesidades y preferencias individuales. En estos últimos años están alcanzando un mayor número de seguidores métodos de entrenamiento y hábitos que no son apoyados por los profesionales, así que piensa y antes de empezar busca a un profesional. Valora la diferencia de conocimientos que puede tener un profesional  a un “vende humos”, el humo se escapa y se disuelve mientras que con un profesional los resultados perduran en el tiempo.

Además de todo ello, se ha demostrado en varios estudios que con un técnico se aumenta la adherencia al ejercicio (Faulkner et al., 2010, 2014; McClaran, 2002) y que los resultados son mayores (Storer et al., 2014).

Principio de la individualidad biológica

Cada persona tenemos una estructura física y psicológica totalmente diferenciada de los demás, somos seres únicos e irrepetibles. Por esta sencilla razón, no reaccionamos igual a un mismo estímulo, o lo que es lo mismo, no nos sirven los mismos entrenamientos a todos, debemos adaptarlos.

El hecho de que seamos únicos es debido a la unión de dos características principales: nuestro genotipo (genética que hemos recibido) y nuestro fenotipo (digamos que son los elementos que han ido añadiéndose a cada persona desde nuestro nacimiento).

Estas son las bases y el soporte de la individualidad del ser humano. Una cosa está clara, aunque nuestro margen de mejora es muy amplio, tenemos una serie de limitaciones genéticas contra las que no podemos luchar (pero estas se encuentran muy muy lejos de lo que podemos llegar pensar).