LA BUENA VIDA

¿Cómo es un desayuno saludable?

El desayuno es una comida que tiene mucho debate. ¿Es la comida mas importante del día?; ¿es obligatorio ?; ¿hay que comer determinados alimentos?

Zumos naturales y fruta fresca para un desayuno natural.
Zumos naturales y fruta fresca para un desayuno natural.
¿Cómo es un desayuno saludable?

Antes de profundizar en el maravilloso mundo de los desayunos es importante resaltar que NO ES OBLIGATORIO DESAYUNAR (nos referimos a esa comida que ingerimos recién levantados, antes de salir de casa o en el bar de abajo, no literalmente al significado de la palabra des-ayunar, ya que romper el ayuno lo haremos en algún momento porque por ahora lo de vivir sin ingerir alimentos durante todo el día no es muy factible). Podemos estar sanos, trabajar, hacer ejercicio, llevar una dieta equilibrada y saludable aunque no realicemos esta primera comida del día.

Esta afirmación tiene varios matices que a continuación detallaremos, pero queríamos lanzar una lanza a favor de aquellos que tienen discusiones matinales por este tema, aquellos que no tienen apetito a primera hora.

Para decidir incluir el desayuno en nuestra rutina (o el tipo y cantidad de ingesta que hagamos) podemos analizar varios factores: mi nivel de hambre a primera hora (quizás al levantarme no se tiene apetito pero si al cabo de un tiempo); el tiempo del que dispongo (luchar contra un ratito más en cama o desayunar con tiempo a veces es una batalla perdida…); las preferencias alimentarias (por cultura, tenemos un patrón de desayuno bastante marcado y quizás si abrimos miras podemos encontrar alternativas que nos resulten más apetecibles y adecuadas); si es en compañía o no, si es en casa, en el bar o en el trabajo.

Existen infinitas opciones para esta primera comida del día. El típico café con leche, zumo y tostada/ bollería o leche con cereales o galletas podemos decir que, además de no ser saludable (podemos hacer sus versiones saludables), ha encasillado y restringido mucho la libertad para hacer otras elecciones. Si nos vamos a otros países descubriremos alternativas muy diferentes como por ejemplo: Latinoamérica con platos a base de arroz, frijoles, picadillo de verduras; EEUU con huevos revueltos, bacon y pancakes (tortitas); Japón con sopa de miso, arroz blanco y vegetales encurtidos…

Tan válido es desayunar un yogur natural con nueces como un café con leche, pan integral en tostada con aguacate y tomate como un cuenco de lentejas; la idea es que uno adapte la ingesta al nivel de hambre que tenga y el tipo de comida que más le apetezca en ese momento. Lo que si debemos evitar son los desayunos cargados de azúcares a través de: colacao, mermeladas, galletas, cereales refinados, zumos…

¿Cómo podemos hacer una versión mas saludable de nuestra rutina mañanera?

- Colacao y productos del estilo por cacao puro o harina de algarroba (con canela le daréis un toque delicioso).

- Mermeladas: tanto la industrial como la casera de receta tradicional llevan mucho azúcar, podemos hacer una compota de manzana dulce, una “mermelada” cocinando fruta de temporada madura con chorrito de limón, triturar y mezclar con semillas de chía para guardar en cristal en la nevera durante 3-5 días.

- Galletas industriales (aunque sean ecológicas) por galletas caseras ricas elaboradas con harinas integrales, dátiles o plátano maduro para el dulzor.

- Bollería industrial, cereales industriales azucarados por recetas saludables caseras de bizcocho, magdalenas, copos de maíz sin azúcar, avena cocida, arroz integral inflado…

- Tostadas de pan industrial (aunque sea integral) por pan bueno de panadería, preferiblemente integral y del cereal que nos apetezca: centeno, trigo, espelta, kamut, maíz…

- Zumos comerciales o naturales por fruta fresca, compotas o en batido.

- Derivados lácteos de sabores, desnatados, edulcorados por yogur o kéfir natural entero mezclado con frutos secos, semillas, fruta fresca en trocitos, compota, virutas de chocolate negro…

- Tostadas diferentes: con plátano, canela y nueces picadas, con aguacate untado y rodajas de kiwi, con jamón ibérico y tomate, con queso fresco o requesón y compota de manzana, con crema de cacahuete, con aguacate, tomate y hummus.

Analizando nuestra rutina podremos valorar de qué manera podemos mejorar nuestros hábitos.