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Kale, la berza rizada de toda la vida

El protagonismo actual como superalimento obedece a sus cualidades nutritivas

El kale es un alimento saludable, naturalmente bajo en sal y calorías (40 calorías/ración)
El kale es un alimento saludable, naturalmente bajo en sal y calorías (40 calorías/ración)
Kale, la berza rizada de toda la vida

¡El kale es la berza rizada de toda la vida! Aunque para la cocina gallega no es una hortaliza novedosa, sí lo viene siendo en otras culturas culinarias donde se ha convertido en un alimento popular debido a los múltiples beneficios que su consumo tiene para la salud. 

El kale o col rizada, es una verdura de hojas de color verde intenso, perteneciente a la familia del brócoli y de las coles, cuyas variedades han sido tradicionalmente consumidas en Europa como ingrediente común de diversos platos: caldo gallego, caldo verde portugués, colcannon irlandés (plato típico de col rizada con puré de patatas), etcétera. 

El protagonismo actual como superalimento obedece a sus cualidades nutritivas, y es que la col rizada es una fuente importante de antioxidantes en forma de betacarotenos y vitamina C, (protectores de la piel y de la salud visual), con valores altos para vitamina K y folatos, y buenos contenidos de vitamina B6, minerales y fibra.

Para hacernos una mejor idea del potencial nutricional de esta hortaliza, en una sola ración (más o menos 4 tazas de hojas crudas) se concentra el 10% de la cantidad recomendada de calcio, magnesio, fibra dietética y vitamina B6 para una personal al día y el total de la cantidad diaria de vitamina C, vitamina K y cobre que necesitamos. Por si fuera poco esa misma ración cubre un tercio de los requerimientos de ácido fólico (imprescindible en la alimentación de las embarazadas para prevenir daños del tubo neural en el feto).

El kale es muy versátil y puede prepararse de varias maneras para incluirlo en la dieta habitual. Es importante eso sí tener en cuenta, que su composición nutricional como el resto de las hortalizas, se ve afectada por el calor y la duración de la cocción, por lo que es aconsejable hacer recetas en crudo o de cocción mínima (vapor, salteado, escaldado, cocción breve), añadir la verdura en el último momento de la preparación de los caldos y sopas permitirá conservar el máximo valor de sus nutrientes. 

Para aquellos que apuesten por su consumo en forma de ensalada, pueden equilibrar el gusto amargo combinando las hojas de col (finamente cortadas y sin los tallos) con otras verduras o alimentos dulces como frutas, semillas, frutos secos y aderezos suaves.

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marisol.lopez@globalnp.com