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Precaución, y para todo lo demás, la defensa personal

no sirve un curso de conceptos básicos de fin de semana. Las técnicas de defensa suponen años de aprendizaje y práctica.

Precaución, y para todo lo demás, la defensa personal

En los últimos años -y según los datos del Ministerio del Interior- las cifras de delincuencia se han reducido en nuestro país pero -atención- las muertes por violencia machista mantienen cifras muy similares, sin contar con los casos que no terminan con la vida de la víctima pero sí dejan en ella secuelas crónicas o suponen una convalecencia importante. 

Ni el más fuerte está libre de ser asaltado pero, por obvios motivos, la mujer es más vulnerable y debe tomar sus precauciones. Ya sabemos que todas tienen derecho a vestir como quieran y a salir a correr una la noche por un descampado y bla, bla, bla. Seamos serios y tengamos los pies en el suelo. La prevención y el sentido común nos puede librar de situaciones muy apuradas. A veces, puede salvarnos la vida.


De sentido común


Evitar lugares y situaciones potencialmente peligrosos, administrar nuestras redes sociales con mesura y extremar las precauciones con desconocidos en cualquier ámbito, son medidas inteligentes y sensatas. ¿Para todo lo demás? La Defensa Personal. Un recurso y ya una obligación para toda mujer.

La Defensa Personal es el conjunto de todas las técnicas y medidas preventivas destinadas a proteger nuestra integridad frente a una amenaza o un ataque. La mejor defensa es evitar un posible conflicto, como escribimos antes. Cuando es inevitable, sólo quedan dos opciones: Llorar o afrontar el problema.

El éxito dependerá en gran parte de la suerte y de  nuestra preparación. Para ello no sirve un curso de conceptos básicos de fin de semana. Las técnicas de defensa suponen años de aprendizaje y práctica.


Aprender de profesionales


Las mujeres deben practicar tres veces más. Y desarrollar técnicas apropiadas contra agresores más fuertes y grandes. Las Artes Marciales son las indicadas para este objetivo. Es fundamental la titulación del Maestro, la homologación del centro y el respaldo de una licencia federativa -con seguro y acreditación en grados- reconocida por el CSD. Todo lo demás es tan sospechoso como inseguro.

Por mi parte, siempre recomiendo la Defensa Personal con la base del Jiu Jitsu y el Judo, pero es un camino en el que ustedes deben dar sus propios pasos.