BAJA ARAGÓN

A Los Monegros en un Marbella

El equipo ourensano compuesto por Jano Fraga y Chusmi Varela participarán en la Baja Aragón a los mandos del utilitario con el que ganaron la Panda Raid

Chusmi Varela y Jano Fraga, junto a su habitual Seat Marbella.
Chusmi Varela y Jano Fraga, junto a su habitual Seat Marbella.
A Los Monegros en un Marbella

Los Monegros, un calor asfixiante y los mejores pilotos de raids del Mundo. Esa es la combinación para un cocktail en el que esta edición habrá un equipo ourensano montado en un Seat Marbella.

Lejos de los despliegues técnicos de las grandes estructuras de las Dakar Series, con nombres como Carlos Sainz, Nani Roma o Mikko Hirvonen, Jano Fraga y Jesús Miguel 'Chusmi' Varela afrontarán a los mandos del pequeño utilitario una de las mejores pruebas de raids a nivel mundial, la Baja Aragón.

Lo harán dentro de la categoría de regularidad sport, compitiendo con todoterrenos, en una categoría en la que a falta de la publicación de los inscritos definitiva serán el único que no es 4x4.

Visto desde fuera, el concepto aventura se queda corto para un equipo que afrontará una competición de 320 kilómetros en tan solo tres días. El motivo, "las ganas de probar nuevas vías con nuestro Seat Marbella. Después de ganar dos veces la Panda Raid teníamos claro que ya no tenía sentido volver en la temporada 2019. Lo cierto es que una vez que le tomas el pulso a la prueba el aspecto competitivo se queda un poco corto y por eso estamos explorando nuevos caminos", afirma Jano, el copiloto del ya conocido Marbella rotulado con los colores de la Escudería Ourense.

Por delante, muchas incógnitas. "No sabemos qué nos vamos a encontrar. Al final es un rally para todoterrenos y nosotros vamos con un juguetito que sí, está muy bien montado, es muy fiable y lo que quieras, pero las pistas de una prueba así son muy complejas y estarán llenas de roderas. Los monstruos que compiten en esas competiciones lo dejan todo destrozado y el último día, cuando salgamos detrás de todos, incluso de los camiones, sí que pondremos a prueba de verdad la resistencia de nuestro Marbella. Va a ser un reto muy exigente y si te soy sincero, no sé hasta que punto llegará el coche, confiamos en que aguantará", destaca Jano.

Los objetivos, a la altura de la dureza de la competición. "Tenemos que ser conscientes de que el Marbella solo tiene tracción en un eje frente a todos los todoterrenos. Nuestro único objetivo es hacer el mayor número de kilómetros, conocer si el coche es válido para este tipo de pruebas y disfrutar, como siempre hicimos en la Panda Raid. Las distancias nos dan un poco de respeto y eso marca también las expectativas. Es la primera vez que tanto Chusmi como yo afrontaremos un reto de este tipo y da cierto respeto. Es algo parecido a la primera vez que fuimos a Marruecos, pero con la seguridad de que si nos pasa algo por lo menos tenemos un teléfono móvil para llamar y nos estamos perdidos en medio de ninguna parte, solo en algún lugar de los Monegros", afirma entre risas.


El Marbella, reformado


El cambio de prueba exige cambios a nivel técnico. El más que probado Seat de Jano y Chusmi sufrirá modificaciones en la suspensión, en gran parte motivados por no llevar apenas carga en el interior (el recambio estará en la asistencia) y también en el apartado de neumáticos, retomando los de tacos. "Estamos muy ilusionados. Es un nuevo reto y lo afrontamos con muchas ganas. Terminar sería para nosotros un premio", zanja el copiloto de este proyecto, inmerso en los últimos detalles para afrontar un nuevo viejo. En esta ocasión el desierto de Los Monegros espera.