INSTALACIONES

El Concello de Verín retoma la gestión de la depuradora

El gobierno justifica la decisión por su mal funcionamiento y alto coste, más de 16.000 euros al mes

La depuradora de aguas residuales de Verín está ubicada entre Queizás y O Rosal (Oímbra).
La depuradora de aguas residuales de Verín está ubicada entre Queizás y O Rosal (Oímbra).
El Concello de Verín retoma la gestión de la depuradora

El grupo de gobierno del Concello de Verín ha decidido, con la entrada del nuevo año, rescindir el contrato que en precario mantiene la actual concesionaria del mantenimiento de la estación depuradora de aguas residuales de la villa verinense. La gestión será asumida, como así ha confirmado el primer edil de la Corporación, Gerardo Seoane, por personal técnico del propio consistorio, "que supondrá un ahorro en el coste para el Concello de unos seis mil euros al mes, según las primeras estimaciones".

Las razones esgrimidas para tomar esa decisión son tres. La primera, y más determinante, la económica. Las arcas municipales desembolsaban mes a mes más de 16.000 euros por el mantenimiento de una instalación en la que participaban únicamente tres personas de la empresa adjudicataria desde tiempos de Juan Manuel Jiménez Morán.

La segunda de las motivaciones que ha estimado el grupo de gobierno es la de su estado. En estos momentos, la estación depuradora de aguas residuales, ubicada a las orillas del Támega y muy próxima al Concello de Oímbra, presenta importantes deficiencias de funcionamiento y estructurales que provocan una continuada contaminación del río aguas abajo: "Abonar una cantidad al mes cuando el mantenimiento que se realiza no resulta eficaz por las carencias estructurales que presenta, entre ellas, la de filtraciones en sus colectores que la someten a un elevado grado de exigencia funcional, carece de toda lógica", dice el alcalde Gerardo Seoane. 

La tercera y última, afirman desde el grupo de gobierno, "radica en la política que siempre ha mantenido este Ejecutivo. Entendemos que mantener los servicios municipales en manos de la gestión pública no solamente supone incrementar la calidad de los mismos sino también un ahorro de costes", apuntan. 

La estación depuradora verinense está a la espera de una inversión millonaria de la Confederación Hidrográfica para su reforma, de casi cuatro millones de euros. 

Reforma integral

El proyecto, aún en redacción, estará listo, previsiblemente, a finales del mes de marzo. Nada más esté concluida su redacción, saldrá a licitación una obra que tendrá, como principal cometido, la reforma integral de la actual estación depuradora y la construcción de un  colector desde la misma hasta el barrio de la Alameda, en el casco urbano verinense. Según confirmaron fuentes del propio ente gestor de la cuenca del Támega, "la inversión prevista para la depuradora de Verín consistirá en la renovación de elementos antiguos, tales como los de maquinaria y calderería, para ganar en efectividad; además de la puesta en marcha de un nuevo colector que elimine las deficiencias que hasta el momento estaba registrando la EDAR verinense", apuntan desde la Confederación. 

Además de lo anterior, el proyecto que ahora redacta la Confederación Hidrográfica del Duero contempla una importante modificación de la estación, que evitará que el agua depurada retorne de nuevo a los conductos de la instalación.

Programa para desmantelar privatizaciones

No será la última de las gestiones de índole municipal que hasta el momento estaban en manos de empresas privadas. Desde la entrada de este equipo de gobierno, los servicios de limpieza, la regulación de los estacionamientos, el parking subterráneo -obligados por el concurso de la concesionaria- y el mantenimiento de la depuradora han sido las concesiones que ha recuperado el consistorio para su gestión. El Ejecutivo ya anunció la posibilidad de que el abastecimiento y saneamiento sea la siguiente en la lista.