Enviaban ropa falsificada desde Verín para Andalucía

Dos portugueses traían las prendas en coche y las mandaban a través de una empresa de transporte

La ropa falsificada interceptada en las dependencias de la Guardia Civil.
La ropa falsificada interceptada en las dependencias de la Guardia Civil.
Enviaban ropa falsificada desde Verín para Andalucía

Dos ciudadanos portugueses, Ruy R., de 50 años, y Artur C., de 50, naturales de Azur (Guimarâes-Portugal) facturaban ropa falsificada en la delegación de una empresa de transporte de mensajería urgente en Verín con destino a Andalucía, donde era vendida.

La Guardia Civil los detuvo a las 18,00 horas del jueves en un control en el kilómetro tres de la carretera N-532 (Verín-Portugal) cuando trasportaban en un furgón varias cajas  de cartón repletas de todo tipo de prendas de vestir presuntamente falsificadas, incluso calzado,  para ser facturadas en la capital del río Támega. La mercancía decomisada está valorada en 11.000 euros, según dio a conocer el Instituto Armado.

Los agentes, durante un registro en el vehículo, intervinieron varios albaranes referentes a envíos de ropa supuestamente falsa en los últimos meses a negocios de Córdoba, Jaén y Almería, entre otras provincias andaluzas.

Ambos permanecían ayer en el calabozo verinense a la espera de prestar declaración en el Juzgado de Instrucción número 2 de Verín como presuntos autores de un delito contra la propiedad industrial.

Los arrestados, según pudo saber este periódico, argumentaron que las prendas intervenidas eran auténticas por lo que los agentes  solicitaron la intervención de técnicos de las firmas que figuraban en las etiquetas, que no reconocieron los tejidos, ni los precintos que tenían incrustados como de su propiedad.

Los dos detenidos son trabajadores de uno de los múltiples talleres de  confección que hay entre Gimarâes y Santo Tirso, que hasta hace unos 15 años fueron utilizados por las grandes y conocidas firmas para coser y rematar sus prendas. Las instalaciones textiles apenas tiene ahora actividad al  retirarle las grandes empresas sus encargos en favor de los países asiáticos para ahorrar costes en la producción. La Guardia Civil continúa con la investigación para conocer el destino final de la ropa y  si los compradores fueron víctima de una estafa. Los agentes también alertaron a sus homólogos de la Guardia Nacional Republicana lusa de la incautación y detención para que continúen las pesquisas entorno al taller de confección.

Esta es la primera vez que la Guardia Civil intervine ropa supuestamente falsificada cuando iba ser facturada a través de una empresa de transportes debidamente legalizada para otras provincias. Hasta el momento, las incautaciones fueron en comercios y en vehículos, cuyos conductores la trasportaban para venderla en mercadillos y ferias.