TELÉFONO ROJO

Luís Villares: "Mundial é Rajoy en Santa Pola"

Hablamos del Mundial con... Luís Villares, portavoz de En Marea

Luis Villares y dos aficionados tunecinos siguiendo el partido de su selección.
Luis Villares y dos aficionados tunecinos siguiendo el partido de su selección.
Luís Villares: "Mundial é Rajoy en Santa Pola"

Luís Villares aprovecha la tarde del domingo para sabanear su casa de Lugo. Son las seis y media. Cuando atiende la llamada del teléfono rojo Senegal le gana dos a uno a Japón, tiene pase para el baile de octavos y le sobran 90 minutos de la primera fase. "Estou encantado co Mundial". Página resuelta con quiebro inesperado. Comentar los últimos instantes del partido con el portavoz de En Marea. Los japoneses todavía dependen de su fútbol a latigazos; Colombia o Polonia se pueden desnucar a las ocho y no me lo pierdo; con los tres chicharros contra Panamá el inglés Harry Kane ya lleva cinco, Lukaku y Ronado cuatro y sólo van dos partidos... El mundo es redondo. "Non o sigo, pero estou encantado porque vai ter un final sorprendente. O primeiro futbolero, que era Rajoy, contaba con rematar o Mundial en Moscú e vaino rematar en Santa Pola. Paréceme o mellor deste Mundial. Non me importa quen gañe". 

!Árbitro, cambio! "No fútbol, igual que na Xustiza, moitas veces a xente busca que lle dean a razón e non a verdade. Non se pode contentar a todo o mundo cando  vas vestido de negro", bromea este  magistrado en excedencia de la Sala del Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia. Él ha cambiado la pausa de los togados por las zancadillas de la política, incluso de compañeros de equipo. "Este campo está ben. Ten máis pedras que o outro, pero iso faio interesante. Eu nunca fun ave de curral". Aunque a veces las reglas del teléfono rojo se someten a interpretación o a la revisión del VAR, Luís Villares regresa al marco normativo. "Agora que falas de fútbol, eu fun membro fundador dun equipo de fútbol gaélico: os Torques de Lugoslavia. Creo que foi no 2011 cando botamos a andar e fixemos unha campaña moi chula. Dicía: 'Recuperando o fútbol gaélico', como se aquí en Lugo se xogase no medievo". A Luís Villares aún le falta mes y medio para entrar en la categoría de cuarentón y jugó hasta que la política reclamó también fines de semana y festivos. "Agora xa non teño tempo para correr con eles. Eu dedicábame a ir de arriba a abaixo e pasábao moi ben co terceiro tempo na Fouce, onde nos seguimos xuntando despois dos partidos e dos adestramentos". De niño había jugado en los Maristas porque en su "Lugoslavia había fútbol o canicas, canicas o fútbol", pero fue justo y pronto supo que eso no era lo suyo. Y también corrió, tanto en la pista como en los estudios. En el tartán incluso disputó algún gallego de 150 metros lisos, pero una lesión de espalda cuando tenía 15 años lo apartó de la práctica diaria del atletismo. Con 27 años ya había superado la oposición a Judicaturas. "Botei contas de canto tiña que estudar e dixen que eran as oposicións que un bo corredor de fondo ten que superar". 


CORREDOR DE FONDO


"Agora estou noutras oposicións que son as do Parlamento", confiesa animado ante la carrera de campo a través que tiene por delante. "O cross está moi ben; aínda que tes que correr pendente de donde metes o pé, as paisaxes son bastante máis interesantes. Eu tomo a política con deportividade. Gústame correr para relaxarme, sobre todo pola muralla de Lugo cando teño tempo. É una boa maneira de despexar a cabeza". Otra es tocar la gaita, el acordeón o la zanfoña, "pero onde garantizo resultados e na gaita, como se de di no fútbol". 

Doce minutos después, el marcador de la tele dice que Japón le ha empatado a Senegal, aunque para Villares el resultado del campeonato del mundo ya está decidido. Rajoy en Santa Pola es Mundial. Tampoco le importará que Polonia diga adiós al caer contra Colombia, que Lewandowski continúe sin mojar en Rusia o que Falcao se haya estrenado. "Por fin una entrevista sen Paula Quinteiro". Es otro partido.