TELÉFONO ROJO

Juan Carlos Rodríguez Cebrián: "Presidente ya no, colaborar..."

Hablamos del Mundial con...Juan Carlos Rodríguez Cebrián, empresario y exdirector general de Inditex

Olivier Giroud, con su hija Jade, la medalla y la Copa del mundo conquistada por Francia  en Rusia (d).  Juan Carlos Rodríguez Cebrián, empresario y exdirector general de Inditex (i).
Olivier Giroud, con su hija Jade, la medalla y la Copa del mundo conquistada por Francia en Rusia (d). Juan Carlos Rodríguez Cebrián, empresario y exdirector general de Inditex (i).
Juan Carlos Rodríguez Cebrián: "Presidente ya no, colaborar..."

La última llamada del teléfono rojo tenía que ser mundial como la final. Por estos pagos queda a mano un éxito planetario como el de Inditex, un reto tan cercano como complicado por el patrón discreto de las personas que han participado en la expansión de la compañía textil. Pero el fútbol y la pelota, alrededor de la que gravitan ilusiones y decepciones, tienen una capacidad de sorpresa y de convocatoria incuestionables.

"Envíame las preguntas", responde Juan Carlos Rodríguez Cebrián. El director general de Inditex entre 2000 y 2005, hombre de confianza de Amancio Ortega, además de sobrino político, desde que en 1978 comenzó a trabajar en la empresa, acepta clausurar 33 jornadas seguidas de charlas con el Mundial de fondo. 

La fama de empresario resolutivo la ha ganado en el campo. Al rato envía las respuestas y le da un vuelco a la pizarra. Cuando el presidente del Deportivo Augusto César Lendoiro anunció que entregaba la cuchara tras 25 años de éxitos deportivos y charcos económicos, una parte de la grada se volvió hacia Juan Carlos Rodríguez Cebrián. Su abuelo había sido presidente del club.

 "Yo admiraba mucho a Amancio Amaro Varela y siendo él presidente lo traspasó al Real Madrid por 11 millones de las antiguas pesetas y la cesión de tres jugadores". También eran conocidas sus gestiones en momentos complicados durante la presidencia de Lendoiro, su afición por los deportes y su corazón blanquiazul. Este ourensano criado en A Coruña parece haber cerrado esa puerta. "Lamentablemente no me presentaré a nada. En su momento me lo planteé , pero circunstancias personales me obligaron a no dar el paso, aunque también le digo que no me importaría colaborar a nivel deportivo con cualquier directiva, pero no como presidente. Para hablar de futbol hay que olvidarse de ser forofo y entenderlo como un juego de tácticas, colocación... Y por supuesto formar un bloque comenzando por la portería, defensa y un gran centro del campo. La mayoría buscan al delantero pichichi y no se dan cuenta que sin lo dicho antes, el pichichi no tiene nada que hacer". 

El presidente del Deportivo, Tino Fernández, si no lo sabía se acaba de enterar. La mano es buena, el pie tampoco era malo. Cebrián jugó de delantero en el Ural, en el Ciudad Jardín y en el Carral. "Aunque nunca se me pasó por la cabeza ser futbolista de élite". Y también jugó al hockey sobre patines, primero en la sección del Deportivo cuando lo presidía su abuelo para más tarde contribuir a fundar el Liceo, el club más laureado de Galicia, sin esperar un éxito deportivo que también es global.

"Fuimos dando pasos y haciendo recorrido sin ser conscientes hasta pasado un tiempo de todo lo que habíamos conseguido y hasta donde habíamos llegado". Con Inditex sucedió algo parecido bata a bata, taller a taller, tienda a tienda. De eso también sabe lo suyo Juan Carlos Rodríguez Cebrián y tiene parte del mérito. "Siento orgullo, satisfacción, estima... y mucho cariño al que me ha dado todo", comenta cuando se le pide que eche la vista atrás.


Francia


"Francia", sentenció sobre el favorito y el merecedor del título antes delcomienzo de la final. Y ganó Francia con una pegada insolente. "Creo que ha sido un Mundial de equipos más que de figuras. No hubo sorpresas salvo Croacia, que no ha sido el equipo pequeño que se esperaba. Y tampoco hubo decepciones porque ha habido partidos muy buenos, sobre todo en cuartos de final. Quizá la única decepción es que a nivel individual ninguna de las estrellas ha funcionado".

En marzo de 2016 abrió la sala Pelícano en A Coruña, con 2.800 metros cuadrados, un sitio magnífico para celebrar títulos. "Ojalá, pero ahora por el fútbol lo veo difícil", finaliza.