O CARBALLIÑO

Los ajustes en el aeródromo de Beariz permiten su reapertura

La Consellería de Medio Rural se comprometió a adaptarlo a la normativa para esta temporada

Los ajustes en el aeródromo de Beariz permiten su reapertura

La base aérea antiincendios de Beariz volverá a estar a pleno rendimiento antes de que termine 2018, después de dos años sin actividad alguna sobre la pista. Para conseguir este objetivo será necesario poner en marcha una serie de reformas que dotarán a las instalaciones de los sistemas de seguridad requeridos por la normativa estatal de aeródromos. La conselleira de Medio Rural se reunió con el alcalde del municipio, Manuel Prado, días atrás para tratar algunos temas de interés relacionados con mejoras en el agro. Uno de los puntos de la cita era este. La administración gallega aseguró que para ponerla en marcha sería necesario suplir "algunhas carencias técnicas" que supondrán una inversión que ronda los 25.000 euros. Ambos organismos se comprometieron a que pueda estar operativa para la temporada de incendios de este año.

El aeródromo se encuentra ubicado en la zona de Doade, en el Concello de Beariz, y cuenta con una pista que supera el kilómetro de longitud, una balsa con capacidad para albergar un millón de litros de agua y un edificio que actúa como almacén y con emisora de radio para las comunicaciones. Su localización está en un lugar "idóneo", según Manuel Prado, dado que se encuentra entre las provincias de Ourense y Pontevedra y da servicio a ambas. Su utilidad principal es permitir la circulación y carga de aviones que se utilizan en la lucha contra los incendios. Los últimos dos años permaneció sin apenas ningún uso a causa de problemas económicos. Las empresas que habitualmente se presentaban al concurso para su explotación rechazaron hacerlo dejando el proceso desierto. 

Esta no será la única reforma que se produzca en estas instalaciones. Desde que se puso en marcha, hace dieciséis años, se han invertido más de 700.000 euros para su acondicionamiento. En el año 2012, después de que Fomento restringiera su uso por considerar que no estaba adaptada a la normativa se realizó una obra que rondaba el medio millón de euros en la que se amplió la pista, se desplazó la balsa de agua y se cambió la ubicación de edificación. En la actualidad, según argumentó el alcalde de Beariz, la pista "cumple con las medidas de seguridad, tiene los permisos de aviación civil en orden y está bien acondicionada".


Fomento restringió su uso en el año 2011 por seguridad


En octubre del año 2011, el Ministerio de Fomento tomaba la decisión de restringir el uso a casos de estricta urgencia de esta base aérea antiincendios al considerar que no estaba adaptada a la nueva normativa estatal de aeródromos. El argumento esgrimido sugería también que debían realizarse algunos cambios estructurales que afectaban a la seguridad para que su  utilización pudiera ser de forma permanente. Este hecho provocó tensiones entre este organismo y la Xunta de Galicia, encargada de su gestión desde la Consellería de Medio Rural, que aseguró entonces que esta medida nada tenía que ver con la seguridad de las instalaciones.

La entidad gallega recordaba que ese era un momento complicado para restringir el uso de la plataforma, al ser una temporada de plena actividad incendiaria en la provincia ourensana y sus alrededores. En esas fechas se presentó un informe técnico para conseguir la homologación de la base, proceso que hizo necesario la elaboración de un estudio de impacto ambiental y que provocó que el proceso se retrasara notablemente en el tiempo. Este debate entre administraciones se produjo en un momento de tensión a raíz de una denuncia presentada por el Colegio Oficial de Pilotos de Aviación Comercial (Copac) a raíz de un accidente de uno de los aviones, el segundo en ocho años de funcionamiento de la pista.