O CARBALLIÑO

El BNG pide reactivar el proyecto para la Fontela

La reubicación del poblado gitano se planteó hace casi tres décadas 

El poblado de chabolas de la Fontela está situado entre los concellos de Maside y O Carballiño.
El poblado de chabolas de la Fontela está situado entre los concellos de Maside y O Carballiño.
El BNG pide reactivar el proyecto para la Fontela

El poblado de la Fontela, ubicado en los límites entre el concello de O Carballiño y Maside, sigue sin noticias para su erradicación. Tras varios intentos de los grupos políticos, la Xunta sigue sin dar luz verde al proyecto que lleva cerca de veinte años para sacarse adelante.

El último llamamiento lo hizo José Francisco Ferreiro Abelleira, portavoz del Bloque Nacionalista Gallego de O Carballiño, en el último pleno municipal del año. Ferreiro destacó que se trataba de un problema que afectaba a los dos concellos y que, llegados a este punto de abandono por parte de la Xunta, deberían unir fuerzas para combatirlo.

El proyecto se ponía en marcha en la década de los 90, cuando la oficina del Valedor do Pobo mostraba su preocupación a la administración gallega. El convenio firmado en 2010 entre el Concello de Maside y el Instituto Gallego de Vivienda y Suelo planteaba la inversión de casi 300.000 euros para la construcción de 20 viviendas, similares a las ofrecidas en régimen de protección oficial. El concello se haría cargo de un 2% del presupuesto.

Desde entonces, la situación ha cambiado y el poblado ha aumentado, llegando a superar el doble de número de familias. El alcalde de Maside, Celso Fernández, aseguraba que en estas condiciones, el concello no podría hacerse cargo de un coste tan elevado. En 2013, la Xunta desvió el presupuesto de casi 3 millones de euros destinados a este plan a otros proyectos. Desde entonces no ha vuelto a haber noticias de seguir trabajando en ello.

En el pasado junio, la Valedora do Pobo, Milagros Otero, se comprometía a hacer todo lo posible por que se retome el proyecto. Los habitantes del poblado ya dieron su autorización para que se procediera al derribo de las chabolas una vez estuviesen reubicados en otras viviendas. Todo está a punto a excepción del apoyo económico prometido por parte de la Xunta.