TRIBUNALES

El Concello carece de protocolo para afrontar las emergencias

Los testigos en la vista por el incendio de Magariños corroboraron la falta de un plan de actuación

El exalcalde Argimiro Marnotes, en el momento de declarar en la sesión. (J. PAZ)
El exalcalde Argimiro Marnotes, en el momento de declarar en la sesión. (J. PAZ)
El Concello carece de protocolo para afrontar las emergencias

El papel desempeñado por vecinos, bomberos y el propio Concello en el incendio del edificio Magariños de Carballiño, ocurrido el 12 de noviembre de 2011, centró la tercera sesión de la vista oral correspondiente al Juzgado de Instrucción número 1 de la villa y que se desarrolló a lo largo de la mañana de ayer en la sala de audiencias del Pazo de Xustiza comarcal. El primer testigo en declarar fue el entonces alcalde, Argimiro Marnotes Fernández, manifestando que no tenía constancia de que los dos agentes de la Policía Local que intervinieron en la extinción del siniestro eran competentes en materia de incendios y que desconocía su formación previa de ellos en estos menesteres, si bien apuntó que "todo el mundo quedó satisfecho de su actuación".

El exregidor recordó que en el momento de llegar al lugar de los hechos el operativo de extinción, integrado por personal del Grupo municipal de emergencias (Grumir) y voluntarios de Protección Civil "ya estaba funcionando" y que no emitió orden alguna para su coordinación. Por otra parte, aseguró desconocer las personas concretas que formaban parte del dispositivo desplegado. A preguntas de los abogados, Marnotes indicó que no existía ningún protocolo municipal para atención en este tipo de emergencias, ya que el Concello estaba a la espera de la puesta en marcha del Parque intercomarcal de bomberos.

La sesión continuó con el testimonio de la que es secretaria municipal desde hace 13 años, María Eugenia Antón, que alegó desconocer cualquier tipo de pormenor sobre el incendio, además de asegurar que no había realizado indagación alguna sobre el siniestro, a pesar de que los dos agentes habían sido imputados por un presunto delito penal, del que posteriormente serían absueltos. El jefe de la agrupación de Protección Civil, Juan Míguez, coincidió con Marnotes en la inexistencia en el Concello de un protocolo para intervención en incendios, y sostuvo que tanto el personal seleccionado para el Grumir y los voluntarios reciben formación específica en la Academia Galega de Seguridade.

También recordó que los vecinos del inmueble afectado habían vaciado los extintores allí situados sin lograr apagar las llamas iniciadas en el cuadro eléctrico, y que el operativo de emergencias logró atajarlas finalmente con una manguera de agua del camión autobomba allí desplazado.

Finalmente, el responsable del Grumir, Delfín Borrajo, cifró en 12 minutos el tiempo transcurrido entre la alerta telefónica del incendio y la llegada de los efectivos desde la estacion de ferrocarril a la Rúa do Paseo, dónde está situado el inmueble. Sin embargo, recordó que se vieron obligados a sortear las mesas y sillas de terrazas de locales de hostelería y a retirar el vehículo de la Policía Local allí estacionado, que impedía el acceso a las galerías y a la entrada principal del edificio.