SUCESO

Un vecino de O Irixo fallece en el incendio de su vivienda

Su madre y hermano resultaron con heridas leves por un fuego que pudo deberse a un brasero

Un vecino de O Irixo fallece en el incendio de su vivienda

Antonio González Blanco, de 67 años, falleció a primera hora de la mañana de ayer en un incendio declarado en la vivienda que compartía con un hermano y su madre en la localidad de Lagorzos, en la parroquia de San Cosme del municipio de O Irixo. El siniestro ocurrió sobre las siete de la madrugada y, según las primeras impresiones de los testigos, las llamas se orginaron en un brasero eléctrico que el fallecido tenía encendido en la habitación donde dormía. Fue precisamente su hermano, Claudio, de 52 años, quién se despertó al notar humo y logró rescatar y trasladar al exterior de la casa a su madre, Felicita Blanco, de 86 años. También hizo lo posible por rescatar a su hermano de las llamas, logrando arrastrarlo hasta el pasillo interior de la vivienda, por lo que sufrió quemaduras leves de las que se recupera favorablemente en el Complexo Hospitalario Universitario de Ourense, según apuntó en la tarde de ayer el alcalde de O Irixo, Manuel Penedo.

Sin embargo, su hermano Antonio pereció debido a las graves quemaduras sufridas y el forense únicamente pudo certificar su fallecimiento, para posteriormente proceder al levantamiento del cadáver por parte del juez, a media mañana de ayer.  Por su parte, Felicita Blanco tan sólo resultó intoxicada levemente por el humo y fue trasladada a la casa de unos familiares para descansar, según comentaron los vecinos. 

Hasta el lugar de los hechos se trasladó un camión autobomba y escalera de la Agrupación intercomarcal de bomberos de O Carballiño-O Ribeiro, una ambulancia de Urgencias 061 y patrullas de agentes de la Guardia Civil de la villa del Arenteiro. Los bomberos extinguieron las llamas en el interior de la vivienda, evitando así que se propagasen a fachada y tejado. Se da la circunstancia de que la familia afectada por el incendio es la única que habita en Lagorzos, uno de los 22 núcleos muy dispersos de la parroquia de San Cosme, y que está situada a menos de 200 metros del límite con la provincia de Pontevedra, concretamente con el municipio de Dozón.

Así, los vecinos de la colindante localidad de Abeledo, ya en este municipio pontevedrés, fueron los primeros en acudir a la llamada de auxilio de Claudio González y encargarse de llamar a los servicios de emergencia.

Estos vecinos comentaron que tanto Antonio como Claudio se dedican fundamentalmente a trabajar la huerta y a la cría de ganado, no en vano San Cosme, con unos 200 vecinos, es una de las escasas zonas con explotaciones pecuarias de Ourense. Los mismos vecinos recuerdan que el ahora fallecido estuvo trabajando en Suiza hace más de 30 años, antes de regresar a la aldea de Lagorzos.