O CARBALLIÑO

Los placeros carballiñeses fían su futuro a obtener el Sello de Excelencia

La reforma de las instalaciones convierte al mercado en uno de los más modernos de Galicia 

La plaza de abastos lleva tres años renovando su estructura, en la que se ha incluido una zona de juegos infantil.
La plaza de abastos lleva tres años renovando su estructura, en la que se ha incluido una zona de juegos infantil.
Los placeros carballiñeses fían su futuro a obtener el Sello de Excelencia

Carballiño trabaja en mejorar el nivel de calidad de su mercado local y hacer que las instalaciones sean competitivas frente a grandes áreas comerciales. Para conseguirlo llevan tres años seguidos realizando obras de remodelación y tramitan con la administración gallega el Sello de Excelencia.

Los espacios que solicitan este reconocimiento deben cumplir una serie de requisitos mínimos contemplados en el Plan de Mercados Excelentes para el período 2016-2020. La Xunta otorga este sello de calidad estudiando la arquitectura, gestión, productos ofertados y calidad de servicio a la clientela. El procedimiento consiste en una evaluación que puntúa todos estos aspectos, más pormenorizados, entre 0 y 4. Esta estructura es una de las más modernizadas de toda Galicia y cumple con lo exigido por la Administración gallega.

Actualmente, de los 50 puestos ubicados en las instalaciones del mercado local, 21 están ocupados. La mayoría aún están vacíos, pero el gobierno municipal afirma "estar trabajando para sacarlos a concurso". El procedimiento burocrático ralentiza el proceso, pero aseguran que "hay mucho interés". El Concello realizó un sondeo preguntando por la disposición de potenciar la plaza de abastos y se presentaron 15 solicitudes de empresarios para ocupar uno de los espacios disponibles.

Tres años atrás comenzó el afán por recuperar el nivel de ventas y de calidad que tuvo el mercado local en sus mejores días. Las obras de remodelación ejecutadas, gracias a la colaboración del Concello con la Dirección Xeral de Comercio e Consumo, supusieron una inversión que superó los 300.000 euros. El objetivo era modernizar el espacio, empezando por su interior. Se empezó por temas básicos, con la reforma del suelo, su respectivo servicio de saneamiento y la iluminación. Lo siguiente fue unificar los rótulos y la decoración de cada departamento. Finalmente, la fachada y las instalaciones exteriores sufrieron un lavado de cara. La entrada al mercado tiene una plaza que fue ensanchada y se eliminaron los contenedores subterráneos. "Temos unha das prazas máis modernas que pode haber en Galicia", aseguró Adolfo Nogueira, concejal de Promoción Económica del Concello.