SUCESO

Un técnico del 061 fuera de servicio salvó a un conductor sufría una parada cardíaca, en Boborás

Emilio Aguete se topó con el hombre, que se había detenido la N-541, y empezó a reanimarlo; después llegó la ambulancia

Un técnico del 061 fuera de servicio salvó a un conductor sufría una parada cardíaca, en Boborás

Un técnico del servicio 061 logró salvar la vida a un conductor que había parado su vehículo en medio de la N-541 antes de sufrir una parada cardíaca. Emilio Aguete regresaba de hacer una guardia en Pontevedra (en donde trabaja habitualmente), y se dirigía a su casa de Maceda cuando se encontró a la altura de la localidad de Brués (Boborás), en torno a las 09,30 horas de ayer, con el coche detenido en plena calzada, mientras una joven –nieta del conductor– le hacía señales para que parase. Así fue como hizo una primera valoración de la situación del enfermo y empezó a reanimarlo, mientras una vecina de la localidad alertaba al 112, al mismo tiempo que acudía en su ayuda una médica del mismo pueblo que se encontraba cerca. 

Casualmente, mientras le aplicaba los primeros auxilios, pasó una ambulancia que se detuvo y prestó su desfibrilador, logrando finalmente salvar la vida del hombre, cuya edad rondaba los 75 años, según declararon testigos presenciales.

Tras la llamada al 112, se desplazaron al lugar una ambulancia asistencial del concello de O Carballiño, una segunda medicalizada del 061 y la Guardia Civil, que procedió a cortar uno de los carriles de la N-541 mientras se realizaba la reanimación y hasta que fue trasladado en ambulancia al Complexo Universitario Hospitalario de Ourense. Cerca de media hora se mantuvo cortado un tramo de carril de la N-541, controlada la circulación por los agentes de la Guardia Civil.

Emilio Aguete es un profesional de emergencias pero nunca se había visto implicado en un caso "tan inesperado, que demuestra lo importante que es tener conocimientos de primeros auxilios. Animo a la gente a que aprenda porque es fundamental en estos casos".


CASUALIDAD


El conductor había conseguido parar el coche cuando empezó a sentirse mal, aunque ya no fue capaz de estacionar en el arcén. La suerte acompañó al circular en la misma dirección que el profesional de asistencia en emergencias, que le salvó la vida.