TRIBUNALES

Los peritos ven creíble a una menor agredida sexualmente en Ourense

El inculpado, que era pareja de la madre de la víctima, asegura que se trata de una denuncia falsa

El acusado a su llegada a los juzgados.
El acusado a su llegada a los juzgados.
Los peritos ven creíble a una menor agredida sexualmente en Ourense

Un vecino de la ciudad, Fidel M.C. (41 años), se enfrenta a peticiones de condena de hasta 15 años de prisión por supuestos abusos sexuales a la hija de su expareja sentimental, que en el momento de los hechos tenía 12 años. Por su parte, la defensa reclamó su libre absolución al estimar que se trata de una denuncia falsa, aludiendo a contradicciones en las versiones de la denunciante.

Durante las casi cuatro horas que se prolongó el juicio, celebrado a puerta cerrada en la Audiencia provincial, el ministerio público y la acusación particular trataron de probar que el acusado fue autor de abusos continuados por mantener relaciones sexuales completas con la menor, sin violencia pero prevaliéndose de un abuso de superioridad, con una periodicidad de una o dos veces por semana en el otoño de 2011 y durante unos meses en 2012.

La víctima, que acaba de cumplir 18 años de edad, relató que no contó lo sucedido antes (el caso saltó cuando él ya no vivía con ella) porque él la amenazó con que se iba a quedar sola si él iba a la cárcel.

Pese a que Fidel M.C. asegura que la joven miente, las psicólogas del Imelga y la psiquiatra que la atiende otorgan total credibilidad a su testimonio, alegando también la ausencia de incredibilidad subjetiva, es decir, no aprecian motivos de resentimiento y venganza.

La acusación particular aludió a los mensajes existentes entre el acusado y la víctima como un indicio sólido que acredita la autoría. En los mensajes (notas manuscritas o a través de redes sociales), que el acusado reconoció en la declaración ante el juez instructor pero que ayer negó en el plenario, hay promesas de futuro del tipo "te voy a esperar" o "vamos a esta juntos toda la vida". Asimismo, valora la letrada que representa a la perjudicada, que declararon testigos para dejar constancia que el encausado se quedaba con la menor en la casa familiar mientras su pareja no estaba, lo que desacredita su versión, según la cual nunca llegaron a estar solos. Sin dejar pasar por alto las importantes secuelas del delito para una víctima "que era una niña".

Por su parte, el letrado de la defensa ha solicitado la libre absolución para el acusado, quien ha negado los hechos, y ha aludido a las "numerosas contradicciones" que existen en la denuncia y también en el relato de la víctima, "tanto en relación a cuándo habían sucedido los hechos como a los posibles testigos que había dentro de la casa".