TRANSPORTE

Adif privatiza la atención al viajero en O Barco y A Rúa

La entidad habla de una "externalización temporal del servicio", consecuencia de "la necesidad de que el personal de circulación se dedique exclusivamente a dichas funciones". Los contratos son para 12 meses prorrogables otros 12

Interior de la estación de tren de O Barco.
Interior de la estación de tren de O Barco.
Adif privatiza la atención al viajero en O Barco y A Rúa

Adif privatizará la atención al viajero en las estaciones de O Barco y A Rúa-Petín. La entidad ha publicado en su perfil del contratante la licitación de los servicios de información, atención al cliente, venta de billetes y servicios básicos y complementarios de ambas estaciones, con sendos contratos por 12 meses y un importe de 41.792 y 40.378 euros respectivamente. Los dos tienen la posibilidad de ser prorrogados por otros doce meses, por la misma cuantía.

Según Adif, no se trata de una privatización, sino de una externalización temporal del servicio, consecuencia de la necesidad de que el personal de circulación se dedique exclusivamente a dichas funciones. 

La pretensión de la entidad pública es que el servicio de atención a los viajeros pase a manos de Renfe Operadora en aquellas estaciones urbanas que tienen un volumen de actividad suficiente para mantener activo este servicio y que en el resto se sustituya por la implantación de máquinas expendedoras de billetes. Esta medida causó un importante rechazo social en el ámbito rural, porque suponía la desaparición del servicio de venta de billetes y atención al público en las estaciones de O Barco, A Rúa-Petín, Ribadavia, O Carballiño, Guillarei, Redondela y Sarria, las cuatro primeras en la provincia de Ourense, las dos siguientes en la de Pontevedra y la última en la de Lugo. 

Condiciones del contrato

El horario de atención al público será de 9,30 a 13,30 y de 16,30 a 19,45 horas, los 365 días del año en la estación de O Barco, con un total de 2.696 horas  anuales, incluyendo una cuota estimada de 50 horas extra por imperativos del servicio y circunstancias especiales. Esto significa el coste de 15,50 euros por hora efectiva de trabajo, incluidos los gastos de seguridad social, prorrateo de pagas extra y vacaciones, la formación del personal, que debe de ser por cuenta de la empresa adjudicataria que también tendrá que pagarle al Adif el alquiler de las aulas en las que se impartan los cursillos de formación y los textos didácticos utilizados en la misma. El contrato especifica además, que la empresa deberá proveer a cada trabajador de un uniforme de verano y otro de invierno.

En cuanto al perfil del futuro personal de atención al público, el pliego de prescripciones técnicas establece que han de tener una formación como mínimo de ESO o equivalente, hablar perfectamente gallego y castellano y tener conocimientos básicos de inglés o de francés, así como dominio en el uso de entornos informáticos a nivel de usuario.

El pliego especifica como rasgos imprescindibles para acceder a estos puestos que el personal tenga "exquisitez en el trato, capacidad de resolución, respondiendo con rapidez, comprensivo, demostrando un sincero deseo de agradar, esforzándose por comprender las necesidades  del cliente y satisfacer sus expectativas; mantener siempre, en el trato con el cliente, una actitud de total corrección, demostrando autocontrol y empatía”.

El sindicato ferroviario CGT señaló que en el caso de estas dos estaciones ourensanas afectaría a una media de 160.000 viajeros anuales, con los datos de 2016, año en el que se habían vendido en la estación de O Barco de Valdeorras más de 14.000 billetes y más de 10.000 en la de A Rúa. 

“Veremos o motivo e tomaremos medidas", señala el alcalde rues

El anuncio de licitación de los servicios de información y venta de billetes en las estaciones de ferrocarril de O Barco y A Rúa cogió por sorpresa a los respectivos alcaldes. Alfredo García Rodríguez, regidor socialista barquense, anunció que recabará información de las causas que llevaron a Adif a tomar la decisión. En todo caso, el alcalde ya adelantó que "la exigencia del Concello es que no merme el servicio. No tenemos ninguna noticia; nos informaremos del porqué", dijo.

Su homólogo rues, también del PSdeG-PSOE, Luis Fernández Gudiña, coincidió en mostrar su sorpresa ante el anuncio. "Veremos o motivo e tomaremos medidas", anunció. A la espera de conocer más detalles de la decisión de Adif, ya adelantó su oposición a la privatización de la venta de billetes, que el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias se empeña en llamar "externalización". El alcalde rues recordó las protestas desarrolladas en los dos concellos por el posible cierre de las ventanillas de sus estaciones y que remataron en la concentración el 9 de febrero de 2017. "No seu momento, xa o intentaron e conseguimos parar o peche e a privatización. A nosa postura será contraria, hai postos de traballo que se rescinden", dijo.

La diputada del BNG Noa Presas anunció iniciativas parlamentarias "para demandar que se manteña o servizo como exclusivamente público". Consideró la decisión de Adif "un novo agravio en materia de servizos ferroviarios cara as e os ourensáns, é un chanzo máis na política de recortes e reducción de servizos".