SANIDAD

“Las agresiones a los médicos afectan al que lo sufre y también al resto de la población"

El secretario del Colexio de Médicos de Ourense reflexiona sobre la necesidad de visibilizar la violencia a sanitarios

José Manuel Bendaña, secretario del Colexio de Médicos de Ourense.
José Manuel Bendaña, secretario del Colexio de Médicos de Ourense.
“Las agresiones a los médicos afectan al que lo sufre y también al resto de la población"

Según datos de la Organización Médica Colegial (OMC) de España, durante el año 2018 se produjeron un total de 13 agresiones a médicos en Galicia. "No es una cifra creíble", asegura José Manuel Bendaña, secretario del Colexio de Médicos de Ourense y miembro del Observatorio Nacional de Agresiones del OMC. En el Día Nacional contra las Agresiones en el Ámbito Sanitario, celebrado ayer, los profesionales siguen reivindicando esta problemática, todavía "oculta" a ojos de la sociedad. 

La incidencia en agresiones a médicos en Ourense es de 1,29 entre 1.000, la más alta de la comunidad. 

Sí, pero es una cifra muy baja, como la total de Galicia, es muy poco representativa. Por ejemplo, en Lugo es de 0 y no me lo creo. Todavía falta mucho por conocer.

¿Por qué este silencio?

Por miedo, mayoritariamente. En caso de agresión o amenazas graves puede suponer prisión para el agresor, pero sino casi se queda en una multa. El médico se enfrenta al proceso, a ese paciente o familiar, y al final... Además, normalmente el profesional quiere pasar página cuanto antes. Pero cuanto más se esconde, peor es.

¿Qué provoca?

Este tipo de agresiones son un mal para el que lo sufre, pero también para el resto de la población. ¿Con qué talante va a atender el médico a los siguientes pacientes después de esa situación? La violencia provoca un problema de salud generalizado.

¿Hay crispación entre el colectivo de pacientes?

Sí, claro. Parte es por las expectativas que hemos creado los propios profesionales, de que vamos a satisfacer todas las necesidades y curar todos los males, y no es así. Las razones van desde discrepancias en la asistencia del médico hasta casos en los que el conflicto surge porque no se les da la baja. En el 90% de los casos registrados en España, se denuncia el primer episodio de violencia, lo que quiere decir que la crispación va en aumento hasta que un día...

¿Y en el caso de agresión de tipo verbal? 

La situación es toda vía más difícil, claro. Si las físicas no se denuncian, imagina en casos de vejación, insultos o coacción, que además se producen en la intimidad entre el médico y el paciente. 

Sin embargo, la figura del médico siempre ha sido muy respetada. 

Se ha pasado del paternalismo del médico al caso opuesto, del paciente que demanda lo que quiere. 

¿Qué soluciones se plantean?

Primero, que ya se está haciendo, que la sanidad pública abra camino en este tema. Desde los colegios de médicos estamos intentando visibilizarlo al máximo y ofreciendo apoyo e información, pero hay que implicar a todos los demás. Es también necesario mostrar el papel de la Guardia Civil y la Policía en materia de prevención, registro y apoyo. Todo el mundo tiene que implicarse porque tenemos un objetivo común, que es tolerancia cero a este tipo de violencia.