AGRESIÓN - CIUDAD

El agresor de Vistahermosa, en el CHUO antes de ir a prisión

Tras apuñalar a su vecino arrojó la navaja a un contenedor y se fue a casa a cambiarse de ropa

Lugar en el que el detenido agredió a su convecino cuando salía a pasear el perro (MIGUEL ÁNGEL)
Lugar en el que el detenido agredió a su convecino cuando salía a pasear el perro (MIGUEL ÁNGEL)
El agresor de Vistahermosa, en el CHUO antes de ir a prisión

El joven del barrio ourensano de Vistahermosa, Aitor S.C., de 23 años, detenido a las 16,40 del pasado miércoles por asestar cinco puñaladas a un convecino cuando paseaba el perro, ingresará en prisión comunicada y sin fianza al recuperarse en la Unidad de Psiquiatría de Agudos del CHUO, en la que permanecía este viernes ingresado.

La reclusión en la cárcel de Pereiro la decretó la titular del Juzgado de Instrucción 3, que este viernes estaba de guardia, tras tomarle declaración por espacio de más de una hora, tras la que le imputó un delito de homicidio en grado de tentativa. La jueza le prohibió acercarse a la víctima y comunicarse con ella a través de cualquier tipo de medio.

Aitor S.C. ya ingresó en la Unidad de Agudos nada más ser detenido, dado que, según pudo saber este periódico, lleva años a tratamiento psiquiátrico y ya estuvo ingresado en otras ocasiones en el citado centro sanitario.

La titular del juzgado tuvo en cuenta sus problemas de salud y, según dio a conocer el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, antes de ingresar en prisión permanecerá en la Unidad de Agudos para su estabilización (estaba muy nervioso y violento) y diagnóstico.

Las medidas adoptadas fueron solicitadas por la fiscal, mientras que su abogada defensora pidió que no ingresara en prisión y sí lo hiciera en un centro sanitario para cumplir con el tratamiento psiquiátrico.

Durante la jornada de este viernes, se pudieron conocer más detalles del presunto intento de homicidio. El detenido aseguró a los agentes de la Unidad de Violencia Especializada y Violenta (UDEV), encargado de la investigación, que había tenido una pelea con un vecino y que posteriormente había arrojado la navaja a un contenedor. Los agentes rebuscaron entre la basura, hallando el arma blanca, con las cachas de madera de color marrón, y un filo de 10 centímetros.

Tras la agresión, se fue a su casa, en la que los agentes, intervinieron durante un registro su ropa y botas manchadas de sangre.