INCENDIOS

Los alcaldes ourensanos dudan de la viabilidad de expropiar las fincas abandonadas

Esperan que el convenio para limpiar franjas antiincendios sea por fin efectivo tras otro verano en el que no han dado abasto

Los alcaldes ourensanos dudan de la viabilidad de expropiar las fincas abandonadas

El convenio firmado entre la Consellería de Medio Rural, la Federación Galega de Municipios y Provincias, y la empresa pública Seaga para agilizar la limpieza de fincas es una medida aplaudida por unos alcaldes que, sin embargo, lo ven con cautela e incluso dudas, a la espera de que sea real.

"Seremos os primeiros en ofrecernos para que aquí se fagan limpezas, aplaudo a medida, pero espero que non se quede en só publicidade", dice el socialista Rafael Rodríguez Villarino, alcalde de Amoeiro.

Los regidores municipales siempre han lamentado, y continúan haciéndolo, que se ven solos y sin medios para hacer frente a las limpiezas de franjas a menos de 50 metros de las viviendas. "Está moi ben que a Xunta se implique, porque ata o de agora parece que os únicos que pagamos o pato somos os alcaldes", señala el popular José Luis Valladares, alcalde de Cea. 

Más al sur, desde Oímbra, la regidora del PP Ana Vilarino celebra que la Xunta preste su apoyo, "porque os concellos pequenos non damos abasto". Dice que "os máximos interesados somos nós, e daremos o 100%". 


Soledad de los concellos


El presidente de la Fegamp y alcalde de O Barco (PSOE), Alfredo García, volvió a recordar su necesidad, porque los concellos "no podían afrontar solos" las limpiezas, así que agradecen la colaboración. 

 Ahora, los titulares de montes que se comprometan con el sistema abonarán una tarifa bonificada de 350 euros por hectárea para la gestión de la biomasa en sus terrenos. Eso, por una parte y, por otra, el convenio regula la temida ejecución subsidiaria en los casos en que los propietarios no quieran hacerse cargo de sus obligaciones.

Así, se acometerá la limpieza y se imputará sobre el dueño de la finca tanto el coste íntegro como una multa. Si este es desconocido, podrá haber expropiación de la misma para destinarla al Banco de Terras o a servicios municipales.


Inquietudes


Las expropiaciones generan dudas. "Levalo a cabo vai ser complicado, o ano pasado limpamos unha finca e acabamos no xulgado. Non é fácil", señala Valladares. 

Sin oponerse, Rodríguez Villarino, desde Amoeiro, señala que si se llevan a cabo expropiaciones "os servizos xurídicos van ter moito traballo; e tamén estará o problema de recuperar os cartos das limpezas, veremos como se fai".

 Pese a las inquietudes, tiene claro que "calquera axuda é benvida", porque destaca que los concellos están "saturados de denuncias", y que cada una de ellas "leva moito tempo tramitala". 

Valladares lo valora positivamente porque "algunha medida hai que tomar, non se pode seguir así", si bien incide en que "hai que fiar moi fino, porque se te metes no xulgado....". 

El tema expropiatorio podría ser satisfactorio "sempre e cando sexa para darlle valor ás terras", explica Ana Villarino. "Se o Concello se fixese con elas sería para darllas a xente ou empresas que as traballan. O que está claro é que abandonadas non valen nada", sentencia. 


Dudas


Las dudas arrecian y algunos reclaman otro tipo de medidas: "Non o teño moi claro. En vez de darnos subvencións para dúas brigadas de extinción, podían repartir e dar cartos para unha brigada de prevención todo o ano", sugiere el nacionalista Rafael Pérez, regidor de A Mezquita. 

Los hay que cuestionan también los tiempos. "Estamos con firmas de convenios pero xa en pleno mes de agosto. E isto está todo igual que o ano pasado. Esperemos que non veña un tolo, porque mira que o pasamos mal o outubro pasado, a xente levou un susto terrorífico", explica el popular Rubén Quintas, alcalde de Maceda. 

Quintas cree que este convenio "algo vai axudar, todo avance axuda", si bien subraya que "tería máis sentido se fixese antes, porque en agosto... Os alcaldes do rural somos os que nos enfrentamos a isto e sabemos que todo está igual". 

En teoría, los municipios se tendrán que adherir, y las limpiezas darán inicio en septiembre, con prioridad para los concellos  más afectados cada verano. "Se o levan á práctica, valerá. Se a Xunta se encarga de facelo, os concellos non dubidaremos en botar unha man", concluye Rodríguez Villarino, como muestra de buena intención.