APICULTURA

Los apicultores de la provincia combaten a la velutina con vallas eléctricas

Se trata de hierros con finas cuerdas en forma de arpa, en las que la avispa invasora quema las alas

Puentes eléctricos instalados en un colmenar en los alrededores de Amoeiro.
Puentes eléctricos instalados en un colmenar en los alrededores de Amoeiro.
Los apicultores de la provincia combaten a la velutina con vallas eléctricas

La expansión de la avispa velutina por la provincia de Ourense (los bomberos, GES y Protección Civil están desbordados ante los sucesivos avisos para retirar nidos) agudizó el ingenio de los apicultores para proteger sus colmenas y poder continuar con la producción de miel.

La avispa invasora, conocida también como asiática, mata y devora a las abejas autóctonas, uno de los mayores problemas, según Medio Rural, que presenta este especie. Los apicultores integrados en la Asociación Apícola Ourensá (tiene socios en la ciudad y el extrarradio) comenzaron a instalar vallas eléctricas entre sus colmenas para impedir el paso de las avispas velutinas. El novedosos sistema es conocido entre los profesionales como "arpas". "Son ferros con fíos instalados en forma de cordas de arpa, entre os que pasan perfectamente as abellas autóctonas, pero a velutina, o ser un pouco máis grande, no pasa e queima as ás", apuntó el presidente del colectivo,Francisco González.

El sistema conlleva instalar en cada uno de los colmenares placas solares para generar la energía eléctrica. "As vallas cos fíos no supoñen ningún problema para o medio natural salvo para a velutina", añadió el apicultor.

En la provincia, hay en la actualidad 920 colmenares. Parte de ellas están situados en la comarca de Conso-Frieiras, donde, según el gerente de Frutimel, Nestor Ogando, la velutina aún no tiene mucha presencia. Este apicultor conoce el sistema de arpas que están utilizando sus compañeros, pero de momento no acaba de convencerlo. "E verdade que as velutinas no pasan queiman as ás, pero supoño que algo tamén lle afectará a abellas autóctonas, porque poden morrer o rozar ou chocar co fío", asegura.

Los apicultores utilizan, además, sistemas como insecticida congelado que arroja al interior de los nidos, trampas con feromonas y hongos parásitos para atraer a las avispas a interior de botellas o vasijas y, posteriormente, matarlas. 


La lluvia provocó que las colmenas no tengan miel


Los apicultores están en plena recolección de panales en las distintas colmenas para extraer la miel. Pero este año la producción es escasa, dado que  la mayoría de las colmenas hay abejas, pero sin panales de miel. "O ano pasado xa foi malo e este creo que é peor. Hai mui pouca mel", lamentó, Nestor Ogando.

El año pasado, la falta de producción fue motivada por la sequía.

La situación afecta a toda la provincia. "As sucesivas choivas durante o inverno afectaron moito, morreron abellas. As rexistradas durante a primavera provocaron que non hubera floración para que pudieran traballar a que quedaron", añadió Francisco González. 

Los apicultores, además de la climatología, se exponen a que le roben las colmenas. Durante lo que va de año, las fuerzas de seguridad registraron 30 denuncias por robos de abejas. Los profesionales detectaron  una nueva modalidad, hurtar solamente tablas con paneles con abejas de una colmena. "Las abejas que se llevan terminaron formando un enjambre y la sustracción no la puedes denunciar porque apenas se nota en la colmena. Además, el seguro no lo cubre al ser poca cantidad",  añadió Francisco González.