ROBOS EN LA PROVINCIA

Asturias, destino del gasóleo y baterías robados en Ourense

Investigan si una banda se desplaza desde esa comunidad para perpetrar robos en la provincia

Una máquina retroexcavadora realizando trabajos de limpieza en una imagen de archivo
Una máquina retroexcavadora realizando trabajos de limpieza en una imagen de archivo
Asturias, destino del gasóleo y baterías robados en Ourense

Una banda podría haberse desplazado desde el Principado de Asturias para robar gasóleo y baterías de maquinaria, preferentemente retroexcavadoras, cuando sus dueños las dejan estacionadas en lugares en que están realizando obras. La Guardia Civil investiga los pasos de los ladrones ante la sospecha de que sustraen el combustible, baterías y también herramientas que utilizan los conductores en el trabajo diario, para revenderlas en territorio asturiano e incluso en la limítrofe provincia de Lugo.

En los últimos seis meses se registraron 20 robos de gasóleo y baterías de retroexcavadoras y camiones, los dos últimos en la semana pasada en Allariz y Calvos de Randín. En el primero, los ladrones se apoderaron de 1.260 litros de combustible y cuatro baterías en dos retroexcavadoras, propiedad de la empresa Extranor Ourense, que las utilizaba para realizar trabajos en las obras del AVE. En Calvos de Randín, los delincuentes sustrajeron otras dos en otra máquina de la empresa Explotaciones Medioambientales. "Las baterías cuestan unos 200 euros cada una y después las revenden por un menor precio, por 80 y más euros", apuntó el conductor de la máquina desvalijada en Calvos, Felesindo Rodríguez, que curiosamente trabaja en la apertura de un pozo en una finca del alcalde, Aquilino Valencia. El regidor no se explica el robo porque la finca "está al lado de una carretera. Hay varias casas habitadas cerca, pero actuaron sin que nadie se percatara de nada", señaló.

A Francisco Pérez, de 48 años, residente en la avenida de Cabreiroá de Verín, le sustrajeron el pasado 29 de octubre 900 litros de gasóleo en un depósito de su vivienda. Los ladrones saltaron una verja y se apoderaron del combustible. Los vecinos, según relata el afectado, tampoco "se percataron de nada"

La situación encendió la alarma en la Comandancia ourensana, que mantiene una investigación abierta para esclarecer los asaltos. Las sospechas apuntan a una banda asentada en Asturias que podría tener contactos en la provincia, que serían los encargados de localizar las máquinas a asaltar y de controlar los movimientos de sus conductores. "Las baterías robadas las cargan en cualquier coche, pero el gasóleo tienen que llevar necesariamente garrafas o un depósito", apuntaron fuentes de la investigación.

Los agentes llevan las pesquisas con total mutisto, pero según pudo saber este periódico, siguen los pasos a la banda asturiana al poder haber interceptado en esta comunidad algunas de las herramientas robadas en construcciones de la provincia.