SUCESO

Atraca una panadería tras intimidar con un cuchillo a la empleada

El ladrón, que huyó a la carretera, se llevó una caja en la que había 100 euros

Atraca una panadería tras intimidar con un cuchillo a la empleada

Un hombre atracó en la mañana de ayer la panadería de Roberto Rivela en el barrio ourensano de Santa Teresita, en la que se hizo con un botín de 100 euros. El delincuente actuó con la cara descubierta e intimidó a la empleada con un cuchillo de grandes dimensiones, según fuentes policiales.

El asalto se produjo sobre las once y media cuando en el local había una sola trabajadora. El atracador entró como si de un cliente se tratara y pidió  un paquete de dulces. Según relató el propio Roberto Rivela, la empleada le dio la espalda para alcanzar el producto, momento que aprovechó para sacar el cuchillo, abalanzarse sobre ella y colocarle el filo en el cuello. Al grito de "dame el dinero o te mato", la panadera no pudo hacer más que entregarle la caja. Acto seguido, el atracador abandonó el local a la carretera sin darse cuenta que un cliente lo había visto y se lanzó a perseguirlo. "Tiró con la caja al suelo y se llevó el sobre en que estaba el dinero", explicó el dueño del negocio.
El delincuente se perdió por las calles del barrio. Desde la propia panadería, alertaron del atraco a la comisaría, que movilizó todos los efectivos disponibles con el objetivo de "blindar" las salidas del barrio y poder detener al atracador.

Los agentes "peinaron" toda la zona, buscando incluso en lugares frecuentados habitualmente por delincuentes pero no encontraron rastro. Por la tarde, tomaban declaración a la empleada, a la que mostraron varias fotos de ladrones fichados por si se trataba de alguno de ellos.

Otros asaltos

Este no es el primer asalto en una panadería de la ciudad en la que el atracador utiliza un cuchillo. A mediados del pasado mes de agosto, la Policía Nacional detuvo a un joven de 28 años en A Valenzá (Barbadás), como presunto autor de dos robos con intimidación (amenazó a las empleadas con un cuchillo) en panaderías, una situada en la calle Francisco de Moure, en el barrio de O Couto, y la otra en Ramón Puga. En los dos locales logró sustraer un botín de 324 euros. El arrestado estaba fichado hasta entonces por hurtos.