NORMAS DE LA XUNTA

Aumentan los controles del “rianxo" de la plaza de abastos ourensana

Los vendedores de fresco tendrán que etiquetar e identificar los productos

Un cliente, con su bolsa de la compra, tras pasar por el rianxo.
Un cliente, con su bolsa de la compra, tras pasar por el rianxo.
Aumentan los controles del “rianxo" de la plaza de abastos ourensana

La Xunta parece estar intensificando las inspecciones a la plaza de abastos de As Burgas, con el fin de ver si alguno de los artículos que se están vendiendo se hace sin atender a lo que determinan las normas que ha dictado la propia administración autonómica.

Tanto comerciantes como gestores del mercado han confirmado que la semana pasada se hicieron inspecciones que, de todos modos, "se ciñen a la zona del 'rianxo', en donde se está vendiendo el plantío de temporada", señalan fuentes de los industriales de la plaza. La inspección incluye, entre otros extremos, el control sobre el producto, su origen o la factura de la compra.
Las visitas de los técnicos de la Administración gallega podrían ser más frecuentes en fechas venideras, porque se avecina la temporada fuerte de la venta de productos para plantar en huertas y, con posterioridad, la comercialización de los mismos.


Los vendedores están obligados a etiquetar e identificar la procedencia de los artículos que ponen a la venta. Un decreto de la Consellería do Medio Rural publicado el 30 de septiembre en el Diario Oficial de Galicia establece una serie de normas entre las que está el etiquetado y la exigencia de que las explotaciones de las cuales llegan los citados productos estén inscritos en el Reaga (Rexistro de Explotacións Agrarias de Galicia). En la plaza de abastos reconocen que este es uno de los problemas de la venta en el 'rianxo', "ya que no es fácil que este tipo de productos, que hemos llamado siempre caseros, vengan de explotaciones que estén inscritas como tales", según señala Alberto González, gerente del mercado.
El decreto está en vigor desde octubre y no todas las personas que acuden a vender a la plaza cumplen con la norma, según Alberto González, con lo que se exponen a una sanción administrativa. Sí percibe interés por parte de los 'rianxeiros' en ponerse al día, pero justifica la demora en que "hay mucha gente mayor que si se les ponen muchas condiciones no traen sus productos a la plaza a vender". Según sus datos, en estos momentos el etiquetado de productos está comenzando a implantarse, aunque va con retraso, y lo que parece ir especialmente lenta es la identificación de las explotaciones de las que proceden los artículos.