VIVIENDA

Cuatro de cada diez pisos se compran al contado en Ourense

Es la segunda provincia gallega con una mayor disponibilidad de efectivo para adquirir inmuebles, en ocasiones como refugio inversor

Cuatro de cada diez pisos se compran al contado en Ourense

La capacidad de ahorro de los ourensanos se demuestra no solo en la cantidad de dinero inmovilizada en los depósitos bancarios, sino también en la gran capacidad de hacer compras de cierta entidad y abonarlas al contado. ¿Ejemplos? Sin duda, la compra de una vivienda. A este respecto los datos oficiales son concluyentes: el 42% de las viviendas adquiridas el pasado año en Ourense se pagaron al contado.

 

 

Según el Ministerio de Fomento, en el año 2016 se vendieron en la provincia 1.558 viviendas y según el Instituto Nacional de Estadística (INE) se concedieron 900 hipotecas; es decir, 658 operaciones inmobiliarias se hicieron abonando la integridad del dinero, lo que representa el 42% del total. El economista Rubén Vázquez aprecia que hay una gran cantidad de liquidez en algunas economías domésticas "que está disponible para la inversión en compras de activos inmobiliarios debido al importante descuento del precio de los inmuebles".

Este comportamiento de ahorro no es exclusivo de Ourense, que ocupa la segunda posición en Galicia, por detrás de Lugo. En este caso, en la vecina provincia el 52,7% de las operaciones hechas el pasado año se hicieron al contado, mientras que en A Coruña el indicador fue del 34%, siendo el de Pontevedra el porcentaje más pequeño, con un 26,2%.

Como matiza Rubén Vázquez, la explicación a este considerable volumen de compras de viviendas sin necesidad de hipotecarse "la tenemos en la elevada capacidad financiera que presenta nuestra provincia en relación a los depósitos frente a los créditos, claramente favorable a la primera".

Efectivamente, según los datos del Banco de España, en la segunda mitad del 2016 los ourensanos guardaban en los bancos de la provincia 8.138 millones de euros. Por el contrario, los créditos solicitados sumaron 3.309 millones de euros. Mientras la tendencia al ahorro crece, baja la obtención de préstamos.

INVERSIÓN

Pero, además de que se pueda extraer la conclusión de la importante capacidad de ahorro de los ourensanos, detrás de este comportamiento está la inversión en bienes inmuebles para obtener una rentabilidad infinitamente superior a la de un producto bancario convencional. José Fernández, de la inmobiliaria Galiurbe, señala que "es el particular el que está comprando pisos, muchas veces como inversión y claro que suele comprar al contado". En este perfil identifica un tipo de cliente "que dispone de algo más de 100.000 euros, compra un piso y luego lo reforma para ponerlo en el mercado del alquiler a unos 400 euros al mes".

Por lo que respecta a la concesión de hipotecas aprecia que el dinero de los bancos está de nuevo en circulación: "El comprador normal no tiene problemas de financiación en estos momentos, que no son aquellos tiempos en los que se hacían castillos en el aire, porque eso no funciona".

Pero no siempre fue así. Tal y como recuerda el economista Rubén Vázquez, "el porcentaje de operaciones sujetas a financiación representaron en el año 2007, año previo a que estallara la crisis financiera, un 94% del total de las realizadas". Ese porcentaje ha caído drásticamente en los años siguientes por el estallido de la burbuja inmobiliaria y porque las entidades financieras se fueron casi todas a la UCI como consecuencia de la sobreexposición al crédito y el consecuente endeudamiento.