CRÓNICA POLÍTICA

Un cajón lleno de ordenanzas

Las intenciones manifestadas durante el actual mandato de renovar diferentes ordenanzas obsoletas o, en su caso, crear otras nuevas se han topado con complicaciones, bien por la negociación política o incluso por su tramitación.

La regulación de las terrazas continúa a la espera.
La regulación de las terrazas continúa a la espera.
Un cajón lleno de ordenanzas

La lucha contra el botellón, el problema con algunas terrazas, contenedores desbordados a plena luz del día. Son solo algunos ejemplos de fenómenos que suceden en la ciudad de Ourense y que el Concello puede afrontar y regular a través de ordenanzas, esto es, un marco normativo que fije las reglas de juego para los ciudadanos y que, en algunos casos, se ha quedado obsoleto por el paso de los años o, en otros, precisa de su creación.

Las tareas se han ido acumulando en en los despachos de los concejales durante el mandato, habiéndose aprobado hasta ahora ordenanzas como la que regula la tenencia de animales peligrosos, el reglamento de la Mesa Local de Voluntariado, la de los taxis o la de pisos de emergencia social.

Sin embargo, parece ya poco probable que la Corporación sea capaz de dar luz verde a alguna otra norma en los meses que restan de mandato, aunque el objetivo del gobierno local es conseguir que, al menos, la ordenanza que debe regular la práctica del botellón, demandada por la mayoría de la sociedad ourensana, fructifique.


Las tareas se han ido acumulando en en los despachos de los concejales durante el mandato


Según respondía en la última junta de área la edil de Sanidade, Sofía Godoy, a una pregunta de Ourense en Común, están en fase de estudio las enmiendas presentadas tras la aprobación en junta de gobierno y no hay todavía una fecha definida para que pueda debatirse en el salón de plenos. La tramitación de esta norma es una prioridad para el departamento de Godoy, que deja en un segundo plano la ordenanza sobre bienestar animal, tal y como manifestó en diferentes juntas de área.

Otro documento que ha tratado de lanzar el gobierno municipal, sin éxito, ha sido el de veladores, dado que la actual ordenanza fue aprobada en 1997, por lo que se ha quedado totalmente obsoleta. Esta cuestión ya fue impulsada en el anterior mandato, pero el cambio de Corporación devolvió el asunto a la casilla de salida. El PP propuso un par de borradores a la oposición, pero la ordenanza continúa atascada.

De esta dependerá también lo que suceda con la normativa sobre accesibilidad, guiada desde la Concejalía de Urbanismo y que debe compaginarse con la de terrazas. El edil José Cudeiro reconocía hace unos meses que no sería posible aprobarla en este mandato, pese a que ya se ha realizado la fase de consulta pública para realizar aportaciones.

A ese procedimiento se ha sometido también la nueva ordenanza de limpieza, un reglamento con el que el edil de Medio Ambiente, José Araújo, pretendía establecer por ejemplo un horario para tirar la basura o fomentar el reciclaje. El gobierno se proponía negociar con la oposición un borrador, pero no han trascendido avances.

Asimismo, las nuevas modas en materia de movilidad también se han hecho un hueco en el debate plenario, concretamente en la última sesión, en la que los grupos aprobaron una moción que insta a trabajar en la regulación de los patinetes eléctricos.

Nuevos condicionantes a la venta ambulante, una línea de ayudas a las comunidades de propietarios para la instalación de ascensores o el endurecimiento de las sanciones por la cartelería ilegal son otros de los asuntos que se han puesto sobre la mesa en diferentes momentos del mandato. Sin embargo, por una u otra razón, han sido devueltos al cajón del escritorio, a la espera del impulso necesario para que pasen a ser una realidad.