CULTURA

Carrusel de problemas

Dos décadas después de que se gestase el complejo cultural de San Francisco, únicamente se puede disfrutar del Auditorio, mientras que el cierre del Arqueolóxico en 2002, provisional, rozará también los 20 años.

Carrusel de problemas

Como si de un atleta se tratase, Ourense está teniendo que afrontar una carrera de obstáculos para ver materializadas promesas pendientes. Sucede en materia de infraestructuras, con ese AVE que no termina de llegar mientras los plazos mudan y mudan, de circunvalaciones para agilizar el tráfico en la ciudad y O Barco o de autovías que deben vertebrar el interior de Galicia, como las que le debían haber enlazado con Lugo y Ponferrada hace mucho tiempo.

En materia cultural, más de lo mismo. Las dos grandes apuestas del Estado en la ciudad, el complejo cultural de San Francico y la rehabilitación del Museo Arqueolóxico, han vivivo un carrusel de incumplimientos y de problemas que han llevado a que dos décadas después de que se gestasen ambas actuaciones, todavía no se puedan disfrutar.

El caso de la Biblioteca y el Archivo es palmario. Con Manuel Cabezas como alcalde, el Concello adquiría en 1998 el antiguo cuartel y, poco después, firmaba el protocolo con el por aquel entonces ministro de Cultura, Mariano Rajoy, para desarrollar Auditorio, Biblioteca y Archivo. A día de hoy, solo el primero es una realidad.


Cambio de fechas


La primera fecha que se dio para tener todo listo fue 2006, tras arrancar las obras tres años antes. Incumplimientos detectados en los trabajos de la empresa responsable del proyecto, la UTE Constructora Hispánica, S.A. y Castilla de Construcciones ABS, que provocó la rescisión del contrato y la judicialización del procedimiento, ejecutándose solo actuaciones puntuales, dilataron hasta 2013 la adjudicación que debía cerrar hace dos años el complejo cultural.

Sin embargo, de nuevo la empresa responsable, en este caso Isolux-Corsán alegó la imposibilidad de hacer frente a las obras y todo volvió al limbo, siendo rescatado por una adjudicación a Copasa a mediados de 2016, que ultima ahora la finalización de la actuación.


Preocupación


"Un segmento da poboación, nin recorda que houbo Museo Arqueolóxico", reflexionaba hace unas semanas a este periódico el director de las instalaciones, Xulio Rodríguez, consciente del perjuicio que está suponiendo para la ciudad no disponer de un museo de estas características, pese a que la labor se haya ido manteniendo por el esfuerzo de los profesionales.

Cerrado en 2002 para acometer una reforma en profundidad, esta se fue retrasando sin que ninguno de los gobiernos en Madrid encontrasen la forma de activar los trabajos, que se ha topado con trabas administrativas, pero también urbanísticas, ya que en los últimos años hubo que tramitar una modificación del Plan de Reforma Interior del Casco Vello para dar cobertura a las actuaciones contempladas en el proyecto elaborado, un cambio en el planeamiento al que se dio luz verde definitivamente en otoño del pasado año.

La satisfacción por este paso era palpable en los representantes del Concello, que esperan que el último contratiempo con el pago de las licencias no suponga un nuevo retraso en un proyecto imprescindible para continuar revitalizando la zona histórica de la ciudad de As Burgas.