BOTELLÓN EN OURENSE

La ciudad tendrá una ordenanza contra el botellón

El Concello de Ourense reconoce el problema que tiene la urbe y llama a la oposición a colaborar en la elaboración de una "ley antibotellón"

Así quedó la Alameda la madrugada del 1 de no  viembre.
Así quedó la Alameda la madrugada del 1 de no viembre.
La ciudad tendrá una ordenanza contra el botellón

"El botellón no es una práctica saludable, es un problema, que se da también en otras ciudades, y ante el que vamos a tomar medidas", manifestaba ayer la concejala de Sanidad y Asuntos Sociales del Concello de Ourense, Sofía Godoy. Con este objetivo, desde el equipo de gobierno preparan la elaboración de una Ordenanza de Concienciación Cívica, siguiendo la estela de un gran número de ciudades en España, que iniciaron la regulación del botellón ya a partir del año 2003. 

El objetivo que perseguiría el Concello con dicha ordenanza es dotar de un marco legal concreto el consumo de bebidas alcohólicas en la vida pública ya que, en la actualidad, las autoridades municipales solo pueden actuar sobre el consumo de los menores de edad, que está prohibido a nivel autonómico. 

"Actualmente contamos con una ordenanza de ruidos y otra de medio ambiente que regula los usos de los parques y zonas verdes de la ciudad, pero están anticuadas en cuanto a problemáticas como la del botellón, que deben ser incluidas", señaló Sofía Godoy. 

En cuanto a si la nueva legislación municipal abordará directamente la prohibición total de las concentraciones para beber alcohol en la vía pública, Godoy eludió dar una respuesta concreta, aunque en el equipo de gobierno manejan la posibilidad de la prohibición para ofrecer una salida a un conflicto que genera descontento en los vecinos y colectivos de la ciudad. 

El portavoz del gobierno municipal, José Araújo, reconoce que el botellón es una "preocupación" en el Concello. "Esta práctica é un problema, non ten nada de positivo e estamos a traballar para darlle unha solución", dijo Araújo. 

El edil no dejó pasar la ocasión de recordar que "gobernamos sen maioría", para anunciar que se pedirá la colaboración en la elaboración de la ordenanza "de todos os grupos políticos". 

La oposición

Desde la oposición, han recogido el guante lanzado pero dejan claras sus posturas. El portavoz municipal del PSOE, José Ángel Vázquez Barquero, incide en que "ya presentamos nuestra hoja de ruta en la junta de área y la concejala se mostró dispuesta a seguirla". Barquero recordó que en la etapa de gobierno socialista, los populares "decían que se podía acabar con el botellón en 15 días, como lo de los contenedores soterrados, así que tienen que ponerse a trabajar, pero el problema va para largo". 

En las filas de Ourense en Común aseguran que estudiarán, "como sempre facemos", la ordenanza "e alegaremos o que consideremos oportuno", dijo su portavoz, Martiño Xosé Vázquez. Sin embargo, mantienen su postura de que "non se trata de abordar só o botellón, que é unha manifestación dun problema social", y piden que se trate la creación de "alternativas de ocio para os máis xóvenes". 

También se pronunció ayer sobre este problema el BNG. El líder de Galiza Nova, Marcos Fernández, dijo que "o botellón en si mesmo non é un problema, o que fan falla son alternativas de ocio", y ofreció la colaboración de su organización para buscar soluciones. El líder local, Luís Seara, señaló que "non podemos aceptar a vinculación directa de botellón e alcolismo" y recordó lo que su grupo político ha hecho en Pontevedra, "creando espazos públicos abertos ao ocio da xuventude". 

PUNTO DE PARTIDA

Las fechas que manejan desde el Consistorio para poner en marcha la elaboración de la ordenanza antibotellón tienen como principal referencia el próximo 14 de diciembre, día en el que, como ya había adelantado este periódico, se acogerá un foro profesional organizado por la Fundación Galega contra o Narcotráfico con expertos de toda Galicia y de ciudades que han conseguido erradicar el botellón. 

"Queremos recopilar estas experiencias en otros lugares como punto de partida a la elaboración de la ordenanza", explicó Godoy. El objetivo es que los diferentes colectivos se sumen a partir de ahí en la elaboración de este nuevo texto con el objetivo de combatir el botellón, una vez que se establezcan los pilares sobre los que pivotará. 

Decenas de ciudades españolas ya han regulado desde 2003

La necesidad de abordar la creación de una ordenanza municipal en Ourense se remonta a tiempo atrás. En el año 2011, el Concello reclamó a la Xunta que pusiera en marcha los mecanismos necesarios para regular el botellón en la ciudad. El gobierno local acordó en un pleno trasladar el problema entonces a la Administración gallega, pese a que la legislación autonómica atribuya la regulación a los gobiernos municipales. 

No son pocas las ciudades españolas que han afrontado la prohibición de esta práctica. 

En Extremadura se aplicó la Ley Antibotellón en 2003, que prohibía el consumo del alcohol al aire libre en cascos urbanos. Toledo, aprobó una "ordenanza cívica" en 2006. Madrid aplica la mano dura con 600 euros desde hace una década y en Salamanca, fue aprobada en 2007. La pionera en la creación de una legislación municipial de este tipo fue Murcia, en 2005. También en 2006, se unieron Badajoz, Jaén o Alicante, ciudad que prohíbe el consumo en la calle e incluso en los coches estacionados.

Otros planes en la agenda del concello 

Sofía Godoy avanzó ayer que desde Sanidad "se ha trabajado mucho" para combatir el problema del botellón y el consumo de alcohol entre la juventud. Un total de 8.128 personas han participado en los programas sobre este tema elaborados por la concellería a lo largo de 2017, entre los que hubo alumnos, profesores y padres, pero que se extendió también  a la formación de médicos y personal de enfermería, para que puedan detectar síntomas de alcoholismo. Además, el Concello pretender dar el pistoletazo de salida al plan Youth in Europe en 2018, una iniciativa que funcionó con éxito en Islandia.