ECONOMÍA

El comercio se encomienda a la llegada del calor en agosto

El primer mes de rebajas muestra un ligero repunte, aunque las sensaciones varían por barrios 

Una clienta en las rebajas, ayer en un comercio de la ciudad.
Una clienta en las rebajas, ayer en un comercio de la ciudad.
El comercio se encomienda a la llegada del calor en agosto

La climatología ha dado al traste con la previsión del comercio de recuperarse del traspiés en las ventas de la pasada primavera, que les hizo acumular mucho stock. Hoy se cumple un mes del periodo de rebajas y todos miran al cielo, esperando por un agosto que traiga, por fin, el calor, para poder dar salida a mucho del stock veraniego.

"El problema es que a finales de mes ya llega la ropa de nueva temporada", decía Eduardo Míguez, de la tienda Cincuenta y Siete, en la rúa da Paz. Aunque venga un agosto bueno, creen que la gente se va a lanzar a por la siguiente temporada, y que no todo se va a recuperar.

En una zapatería del Casco Vello, tenían las sandalias prácticamente sin tocar. "Es lo que más se vende en esta época, y con el mes de julio que ha venido, pues imagínate", contesta una de las dependientas. "Bastante peor que en 2016", confiesa.


Algo mejor de la previsión


Poco se ha movido, aunque desde la asociación de comerciantes Ourense Centro, Luis Rivera, su presidente, señala que "julio ha ido un poco mejor que las perspectivas que había en un inicio". Sin atreverse a dar cifras todavía, confía en que el mes de agosto incremente el movimiento en el pequeño comercio. "No estamos teniendo un verano ourensano para nada", añade. Cree Rivera, eso sí, que "hay un poco menos de gente de fuera que otros años", si bien considera que es algo , por lo que ha podido percibir, común a otras ciudades. "Después de una primavera que fue rara y mala, ahora de nuestros asociados, aunque el textil se lleva la palma, el calzado está funcionando muy bien", añade. Está claro, eso sí, que "ya no es lo que era", desde la liberalización del periodo de rebajas, e incide en la "necesidad de estipular los periodos de rebajas de forma más estricta, como en Cataluña o País Vasco", ya que cree que "hay que copiar de los modelos que funcionan". Así, pese a que cree que hay un "problema estructural" en la ciudad, se puede hablar de sensaciones "positivas" en este primer mes de descuentos.


Más afluencia en Ponte Vella


En el Centro Comercial Ponte Vella, aunque no hay datos de las ventas en los negocios, sí hay un dato que invita a pensar en una mejoría: a día 29 de julio, la afluencia de público era un 3,5% superior a la del mismo mes del pasado año. Explica su gerente, Marcos Vila, que "el mes de julio suele ser bueno en cuanto a afluencia, a la gente le gusta estar con el aire acondicionado, están muy a gusto".

También tienen sensaciones positivas en la Federación de Comercio, como atestigua su presidenta, Beatriz Gómez. "Este periodo de rebajas mejora un poquito la acumulación de stock de una temporada de primavera mala, esto ha servido de ayuda, aunque está claro que los comerciantes siempre prefieren vender fuera de rebajas", relata. "Se va vendiendo", explica, "pero claro, tenían toda la mercancía acumulada, así que...".

En la zona de O Couto, Tito Taín, presidente de Couto Centro, dice que "sí que vemos un repunte del turismo, pero en el barrio casi no se deja ver, no es gente de la que vive nuestro comercio"


Mirando al cielo


Taín señala que las sensaciones de los primeros 30 días "no son buenas", aunque tienen esperanza en que "el tiempo cambie en el mes de agosto", para que se animen las ventas. E incide en que es una tendencia de los últimos años: "Estamos empezando a darnos cuenta de que el cambio climático es grave, y afecta a la planificación a la hora de comprar género".

En A Ponte, desde los empresarios de Ourense Norte, José González señala que el tiempo "fue desastroso" y es rotundo: "Hay comerciantes que llevan 30 años con los negocios y me dicen que están siendo los peores meses, incluso contando los años de crisis".