POLÍTICA

El Concello reubicará personal en dos edificios por el radón

Tres trabajadores de la Cárcel de la Corona, los alguaciles, OUeC y las limpiadoras, los afectados 

El Concello reubicará personal en dos edificios por el radón

Alguaciles, limpiadoras, empleados de Ourense en Común y trabajadores de la Cárcel de la Corona serán los primeros trasladados en las dependencias municipales del Concello de Ourense a consecuencia de los resultados del informe sobre las mediciones de gas radón que ayer hizo público la concejala de Recursos Humanos, Flora Moure, y que arroja varios positivos en cuatro edificios municipales.

En las mediciones de este nocivo gas, segunda causa de cáncer de pulmón según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en cuatro dependencias del Concello prevalecieron los valores normales en la mayor parte de los casos, aunque algunos resultados obligaron al gobierno a "tomar medidas" .

En los próximos días, se trasladará a los tres trabajadores de la Oficina de Compras de la Cárcel de la Corona, una vez que el concejal de Servizos Xerais, Jorge Pumar ya ordenó a principios de esta semana el traslado provisional de alguaciles, y los trabajadores de OueC, estos últimos desde el sótano del Concello a la tercera planta.

También se ha planteado a las trabajadoras de la limpieza buscar una nueva ubicación, a pesar de que "su local no supera los índices" establecidos por la OMS, según Moure, ante las reclamaciones emitidas por la CIG.

En el informe del Laboratorio de Análisis de Radiaciones dela USC y de la empresa Intera se plantean las soluciones a tomar: la ventilación forzada, con extractores que desalojen el gas al exterior a través de chimeneas, o una mejora en la ventilación del edificio. 

"Hay un pequeño gran problema en la ciudad con el radón", manifestó Moure, tras detallar que el siguiente paso será acometer los proyectos antiradón para cuantificarlos e iniciar las obras correspondientes. 

Las mediciones arrojaron un 26% de mediciones positivas en el Centro de Iniciativas Empresariales, con dos estancias por encima de los 5.000 becquerelios/m3 (la cantidad recomendada es 300). En la Casa do Concello, dos de los captadores arrojaron resultados por encima de lo normal, el local de los alguaciles y la oficina de OUeC, con cuatro veces más bq/m3 por encima de lo recomendado. 

Otro de los edificios controlados fue la Cárcel de la Corona, donde se registraron 1.700 bq en los aseos y 1.100 bq en un local con tres trabajadores, que serán trasladados.  

Por último, también se analizó el nivel de radón en el edificio municipal de la Praza de San Martiño, donde se albergan varias concejalías. En ese caso, se sobrepasó el límite (hasta 2.035 bq) en un sótano que se usa como archivo y carente de trabajadores. 


La oposición pide una mayor "transparencia" en la gestión del problema


La presentación de los resultados de los análisis de gas radón en dependencias municipales no ha acabado de convencer a los grupos de la oposición, que reclamaron más "transparencia" del gobierno local. 

El grupo municipal socialista exigió una "maior dilixencia" al alcalde para "coñecer de primeira man as medicións" de radón, así como para "saber as medidas de reorganización do traslado previstas".

Por su parte, desde Ourense en Común, el grupo más afectado tras conocer las mediciones, su portavoz, Martiño Xosé Vázquez, lamentó que el PP "mova ficha agora" después de que las propias mediciones de OUeC revelaran que "as concentracións duplican o permitido pola OMS, con picos ata sete veces superiores".

Aunque desde OUeC señalaron que el PP no es el responsable de la presencia del gas, reclamaron  "transparencia na xestión deste problema" y se mostraron dispuestos a vigilar "de preto" las medidas adoptadas, para que en el caso de que no sean suficientes "animar aos traballadores a defender a súa saúde e os seus dereitos noutras vías, incluída a xudicial".

Los trabajadores de las oficinas de Democracia Ourensana no tendrán que ser trasladadados de momento, según confirmó ayer Flora Moure, pese a estar en el sótano junto a OUeC. "Al estar en los exteriores el nivel de gas radón es menor", apuntó Moure. 


Fomento lanzará en las próximas semanas las medidas obligatorias 


Las mediciones de gas radón en dependencias municipales por parte del Concello de Ourense se enmarcan en los plazos que la Unión Europea ha dado a los estados miembros para adoptar medidas ante este nocivo gas. El 6 de febrero es la fecha límite para que el Gobierno adapte el  Código Técnico de la Edificación (CTE) a la directiva europea. 

Desde el Departamento de Arquitectura del Ministerio de Fomento confirmaron a este periódico que en las próximas semanas está previsto iniciar el procedimiento de audiencia e información pública del borrador para la modificación del CTE, que incluirá "la incorporación, en el requisito básico de habitabilidad, de una nueva exigencia reglamentaria de protección contra el radón".  

Dado que el documento se está cerrando en este momento, habrá que esperar a la audiencia pública para conocer los detalles pormenorizadamente. Pese a todo, al convertirse en un requisito básico de habitabilidad, será algo que afectará con seguridad tanto a la construcción de nueva vivienda como a la compraventa, así como a los centros de trabajo, que se deberán ceñir siempre al límite de 300 becquerelios por metro cúbico que impone la UE.

La provincia de Ourense será de las más afectadas, ya que los mapas de potencial de radón del Consejo de Seguridad Nuclear sitúan a la gran mayoría de los concellos con  más del 30% de viviendas con altos niveles de este gas. 

El radón proviene de emanaciones del terreno, que en Ourense es principalmente de base granítica. A partir de niveles de entre 100 y 300 Bq/m3 las recomendaciones a nivel internacional lo señalan como un riesgo para la salud.