BEBÉS ROBADOS

"Creemos que a mi madre le robaron un hijo, lo buscamos"

Seis hermanos de Vilardevós quieren encontrar a su hermano, posible bebé robado en los 50

Feli Barreira, junto a tres de sus seis hermanos, buscan al bebé que creen que robaron a su madre en los años 50.
Feli Barreira, junto a tres de sus seis hermanos, buscan al bebé que creen que robaron a su madre en los años 50.
"Creemos que a mi madre le robaron un hijo, lo buscamos"

Seis hermanos de Terroso, en Vilardevós, buscan a otro hermano que creen que fue un bebé robado entre 1953 y 1955 en el antiguo hospital de Ourense, donde se sitúa actualmente parte del campus universitario. Feli Barreira y su familia están "absolutamente" convencidos de que el relato de su madre–ya fallecida–se corresponde a un caso más de recién nacidos arrebatados en el parto para ser entregados a familias de adopción, a través de un negocio en el que se vieron implicados médicos, religiosas y, muchas veces, los propios familiares de las víctimas. Solo en Galicia, la Asociación SOS Bebés Robados tiene documentados más de 200 casos. En Ourense, solo uno.

"Mi madre era una persona de pueblo, bastante inocente y sin medios. En aquel tiempo tenía dos hijos y estaba llevando un embarazo malo, decía que tenía dolor hacia abajo, que se le hinchaban mucho las piernas... Fue a tener al hospital antiguo de Ourense a su hijo. Contaba que el cura del pueblo la convenció para que fuese al hospital, que él ya le arreglaba los papeles por ser pobre y todas esas cosas. Y ella aceptó", cuenta Feli Barreira, una de las hermanas.


“Se lo llevaron y no lo vio más"


Aunque muchas de las historias que han salido a la luz en Galicia y en España se correspondían con madres solteras, no era el caso de la progenitora de Feli Barreira, Felisa Luis Barja. "Fue una odisea porque tuvo que ir sola a parir, mi padre se tenía que quedar con los otros dos hijos. Mi madre no tenía hermanos y había una vecina del pueblo que vivía en Ourense que sí que iba a visitarla. Estuvo ingresada bastante tiempo y cuando nació el niño cuenta que lo vio vivo. Ella decía que estaba sonrosado, con buen color, gordito. Estaba sano y lloraba. Se lo llevaron y no lo volvió a ver nunca", cuenta Feli Barreira.


"No se lo dejaron ver muerto"


Felisa Luis Barja no pudo volver a ver al bebé. "Al poco tiempo, volvieron las monjas y le preguntaron: "¿Tiene más hijos?" Mi madre les dijo que sí, dos de cinco y seis años. "Es que este se ha muerto", le dijeron. Fue una monja. Ella no recordaba nombres. Nadie podía ayudarla porque estaba sola en el hospital, mi padre no tenía medios para ir a visitarla", cuenta Barreira.

La historia continúa con otro de los patrones habitual en estas historias: el impedimento para ver a su hijo "muerto" con la excusa de que el hospital se encargaría de todo. "Ella dijo que quería verlo, que quería traerlo a casa. Pero le dijeron que no, que no y que no. Que no se podía. A los dos días volvió a casa, sola", relata Barreira.

Los seis hermanos Barreira buscan un hilo del que tirar, con el único dato del nombre del hospital y los años posibles del nacimiento: entre 1953 y 1955 en el hospital provincial de Ourense. "Empecé esto hace un par de años pero no tenemos nada. Ahora sé estos datos aproximados pero es muy difícil. He intentado hablar con conocidos del hospital y he lanzado un anuncio en Facebook porque siempre puede haber alguien que nos ayude, que vea que coincide algún dato ", explica.


"Ella confiaba ciegamente"


"Mi madre confiaba ciegamente en las monjas y en el cura, nosotras le decíamos que le habían robado al niño. Todo lo que contaba es así. Pero ella creía que era imposible. Que las monjas son buenas, decía", se lamenta esta afectada."Hasta hace un tiempo decíamos que para qué íbamos a andar buscando...Pero mis hermanos me han apoyado. Somos seis, todos estamos vivos y buscamos al que sería el tercero, un posible bebé robado", dice Feli Barreira.