ECONOMÍA - OURENSE

Los economistas ourensanos urgen mejores infraestructuras

El colectivo detecta un "frenazo" en la recuperación de la economía

Venancio Salcines, Miguel Vázquez Taín, Guillermo Díez y María Jesús Freire, ayer en el acto.
Venancio Salcines, Miguel Vázquez Taín, Guillermo Díez y María Jesús Freire, ayer en el acto.
Los economistas ourensanos urgen mejores infraestructuras

Los economistas ourensanos sitúan el déficit en materia de infraestructuras como uno de los principales problemas de la situación económica actual, detectando también un "frenazo" tras la recuperación iniciada en 2016.

Son algunas de las conclusiones extraídas del "Barómetro de Economía" correspondiente al segundo semestre de 2017, elaborado por el Consello Galego de Economistas y presentado en Ourense. En el acto, participaron los directores de la publicación, Venancio Salcines y María Jesús Freire; el presidente del Consello, Miguel Vázquez Taín; y el presidente del Colegio de Economistas de Ourense, Guillermo Díez.

Un 57% de los profesionales encuestados en Ourense sitúan los problemas relacionados con las infraestructuras como el principal problema para la economía, mientras que en A Coruña, Pontevedra y Lugo continúa siendo el paro.

Entre las diferencias entre territorios, destaca la preocupación entre los economistas ourensanos por el acceso a las tecnologías de internet, señalándolo como problema un 22%, mientras que en las tres provincias restantes no se supera el 9%.

Todos estos ingredientes provocan que surja el escepticismo entre los economistas sobre la salud de Galicia, constatándose un ligero estancamiento, que se acentúa más en Ourense, la provincia peor valorada en el estudio.

Entre los problemas que señala el colectivo, están varias cuestiones de actualidad, como la falta de profesionales cualificados, las pensiones y el repunte del sector inmobiliario.

Como principales conclusiones, los autores del estudio señalaron la necesidad de adecuar la oferta formativa a las necesidades de la industria gallega, que no encuentra los perfiles profesionales adecuados para cubrir necesidades; o abordar reformas estructurales para hacer sostenible el sistema de pensiones.

Sobre esto último, los economistas ourensanos se muestran más optimistas, rebajándose a algo más de la mitad los que apuestan por reformas estructurales, mientras que uno de cada tres ven necesarios "algunos ajustes".