EL 24-M / OURENSE

El PP gana en la ciudad sin mayoría absoluta y con DO de segunda fuerza

Debacle para el PSOE, que pierde 5 escaños, y el BNG, que desaparece de la Corporación, en beneficio de Ourense en Común

El PP gana en la ciudad sin mayoría absoluta y con DO de segunda fuerza

Puede decirse que a la futura Corporación municipal de Ourense no la reconocerá "ni la madre que la parió". Los ciudadanos han optado por un cambio radical y con sus votos han provocado la desaparición del BNG del Concello y han devuelto al PSOE a los difíciles tiempos de 2003, cuando se quedó con seis ediles tras una gravísima fractura interna; y por el contrario, han dado su respaldo a Democracia Ourensana, que se coloca en la Corporación local con ocho escaños y se convierte en la segunda fuerza política de la ciudad, a dos concejales de un PP que sigue siendo la fuerza mayoritaria pero que vuelve a perder ediles desde que en 2007 le fue arrebatada la alcaldía. Y entra Ourense en Común, la "marea" que sobrevivió a la división interna causada tras las primarias anuladas y logró tres escaños; es más, las fuerzas que abandonaron el grupo tras aquella crisis -fundamentalmente Anova y CxG- no consiguieron representación alguna, quedando por debajo de los 1.500 votos, al 98,06% del escrutinio.

El PP sigue siendo, pues, la fuerza política más votada, pero a cuatro escaños de la mayoría absoluta, lo que le obligará a buscar pactos con otras formaciones o acuerdos para gobernar en minoría, una tarea muy difícil porque sus 10 escaños le dejan en una debilitada posición. La tendencia a la baja de la formación "popular", que se repite en otros puntos de la provincia y en todo el país, no ha sido, pues, ajena en la ciudad.

También Democracia Ourensana, la gran triunfadora de la noche electoral en la ciudad, aspira a gobernar pero con su cabeza de cartel, Gonzalo Pérez Jácome, de alcalde, como él mismo ha manifestado ya, aunque también necesita el apoyo de otras fuerzas o pactos para conseguir lo que se propone. Sus ocho escaños, que los demás partidos no esperaban, sí los contaba el propio Jácome, que incluso mencionó hace meses que ese sería el techo a alcanzar.

En el otro extremo de la Corporación, el BNG desaparece por primera vez en décadas de la Corporación municipal de la ciudad, donde actualmente contaba con tres concejales. La fragmentación del nacionalismo y la gestión municipal, en el gobierno o en la oposición, le ha pasado factura, como también a los socialistas, que han perdido cinco escaños y retroceden a niveles mínimos. En este caso, el convulso mandato que acaba de finalizar, la división interna del propio grupo socialista, los procesos judiciales abiertos a todos sus concejales y la falta de gestión en los últimos tiempos, han supuesto un voto de castigo que, sin embargo, no se produce en el conjunto de la provincia. El PSOE local vuelve a quedar bajo mínimos, con seis ediles y una larga travesía del desierto, salvo que un dificilísimo equilibrio de pactos le permita asomar la cabeza en los próximos cuatro años.

 

Jesús Vázquez, novel en política local, ante un gobierno incierto

El candidato del PP, Jesús Vázquez Abad, es el cabeza de cartel de la lista más votada en la ciudad y, por ello, inicialmente el aspirante a alcalde del municipio. Pero en la Corporación de Ourense, el gobierno municipal es ahora una incógnita, máxime cuando hay ya otro cabeza de cartel, Pérez Jácome, de DO, que ya expresó su intención de ser alcalde.
Con todo, Vázquez Abad, que optará a la alcaldía e intentará formar gobierno en minoría o con complicados pactos todavía por fraguar, se ha presentado a los electores como el candidato de la estabilidad y de la normalidad en el Concello, pese a lo que su mensaje no ha cuajado como él y su partido esperaban. Vázquez Abad, doctor en Ciencias Económicas y Empresariales, llegó a Ourense para presentarse a las municipales procedente de Santiago, donde ejercía de conselleiro de Educación, Cultura y Ordenación Universitaria. Persona de confianza del presidente del PPdeG, que decidió enviarlo a Ourense para intentar recuperar la alcaldía, es nuevo en la política municipal, donde no ha logrado las expectativas que él y el partido pretendían, por lo que la dirección del futuro gobierno local es asunto muy complejo.
Jesús Vázquez, profesor de 48 años de edad, ya fue diputado por el grupo parlamentario popular en el Congreso, integrándose en varias comisiones. Fue concellseiro desde 2009 hasta hace tres meses.