PLAGA EN LA CIUDAD

En guerra contra las ratas en Ourense

Crece la preocupación en la ciudad por la proliferación de ratas en el casco urbano.El servicio de control de plagas contratado por el Concello ha intensificado su labor, en una batalla que se disputa arqueta a arqueta. 

En guerra contra las ratas en Ourense

Los vecinos y usuarios habituales de la plaza de La Marina, en pleno barrio de A Ponte, mostraban ayer su sorpresa ante la acción de dos operarios de la empresa Anticimex, encargada del control de plagas -tanto ratas y ratones como cucarachas- en los diversos puntos del casco urbano. Humberto Aldir y Rubén Salgado se desplazaban de arqueta en arqueta, buscando el lugar adecuado donde situar su señuelo para tentar a los roedores, que precisamente el día anterior eran vistos -y perseguidos por niños y mayores- en este mismo lugar.

"Venimos dos veces a la semana todas las semanas y levantamos arquetas, colocamos el veneno y también utilizamos productos de desinsectación", explica Rubén Salgado, mientras levanta la arqueta y busca el lugar donde situar el alambre con la salchicha de veneno al final. "Hay que situarla a la altura de la rata, en ese bordillo que se puede ver en la alcantarilla", señala Humberto Aldir.

Durante la jornada de ayer habían recorrido ya una media de seis puntos antes de llegar a media mañana a la plaza de La Marina. "Hemos recorrido las zonas de la calle Murga, la calle Legísima, parque del Barbaña, zona de la calle Bierzo o Antonio Puga".

Junto a estas acciones puntuales por avisos concretos de vecinos que han detectado en algún momento la presencia de roedores en la zona, como ha sido el caso de este punto concreto de A Ponte o el entorno de A Milagrosa, en San Francisco, "también inspeccionamos lo que es el entorno de esos puntos determinados", señala Salgado.

Cada semana interviene un retén de dos técnicos "que trabajamos todo el año, aunque intensificamos nuestras actuaciones con la llegada del verano", añade. Durante su intervención, que no dura más allá de 10 minutos, no se ha observado ningún roedor en los alrededores, aunque ambos exterminadores de plagas tienen claro que "aunque es cierto que convivimos con ellas todo el año, con la fuerza de estas tormentas de los últimos días, al verse amenazadas por la lluvia dentro del alcantarillado buscan una salida y por eso estos días se las ve más".

En cuanto a las que se ve "lentas y como mareadas, es porque han comido veneno, pero éste no les hace efecto hasta que pasan dos días o así". La labor manual de colocación del señuelo prosigue su curso ante la mirada curiosa de niños y mayores, que no pierden detalle de esta "guerra" a las ratas.