DEMOGRAFÍA

Un estudio sitúa a 13 concellos ourensanos como desiertos demográficos

Una investigación de la Universidad de Zaragoza impulsa un nuevo mapa de áreas muy escasamente pobladas, que incluye a Ourense, y que pretenden que sirva de "hoja de ruta" de la UE

San Xoán de Río, uno de los concellos del desierto demográfico"
San Xoán de Río, uno de los concellos del desierto demográfico"
Un estudio sitúa a 13 concellos ourensanos como desiertos demográficos

Gran parte de la mitad este de la provincia de Ourense ha sido incluida en el nuevo mapa de la despoblación creado por el Instituto de la Serranía Celtibérica, y que pretende ser elevado a la Unión Europea para pedir mejoras en la fiscalización para los lugares con una baja densidad de población.

Este nuevo recurso viene a sustituir a los manejados hasta ahora y que solo incluían a Cuenca, Teruel o Soria como las más necesitadas de medidas para frenar la sangría demográfica, al cambiar los criterios, y contar las densidades de población por agrupación de municipios y no a nivel provincial.

Con este mapa y la creación el pasado mes de julio de un consorcio contra la despoblación en el que pretenden integrar a todas las provincias recogidas en el mismo, quieren hacer un gran bloque con el que mostrar firmeza ante la Unión Europea y exigir nuevas medidas, con ventajas fiscales para las áreas señaladas, emulando a las que reciben, por ejemplo, en las islas Canarias.

Los profesores de la Universidad de Zaragoza Francisco Burillo y Pilar Burillo trabajan en intentar dar a conocer el mapa, que ha elaborado de forma minuciosa esta última.

En la provincia de Ourense, los 13 concellos que entrarían en la descripción de la Laponia del sur d son A Veiga, Vilariño de Conso, A Gudiña, Viana do Bolo, Castrelo do Val, Laza, Carballeda de Valdeorras, O Bolo, Chandrexa de Queixa, Manzaneda, Montederramo, San Xoán de Río y Parada de Sil.

Esta delimitación de áreas muy escasamente pobladas -Very Sparsely Populated Areas (VSPA)- del sudoeste de Europa se ha realizado por primera vez mediante la agrupación de municipios, tal como fija la UE, seleccionando aquellos con baja densidad de población y que están rodeados por otros en esa misma situación, aplicando la metodología del Instituto de Investigación de Desarrollo Rural Serranía Celtibérica.

Así, el trabajo realizado por Pilar Burillo, investigadora experta en Sistemas de Información Geográfica (GIS) de la Universidad de Zaragoza en el Campus de Teruel, recoge que parte de la provincia de Ourense, en la zona este, formaría parte del "desierto demográfico".

Este criterio fue empleado en el tratado de adhesión de Finlandia y Suecia en 1994 para Laponia, de ahí la definición que los investigadores hacen de "Laponia del Sur" para estás áreas. 


Un nuevo baremo en el que entran hasta 17 provincias


"Ninguna entidad, ni española ni europea, había realizado hasta ahora este trabajo. Los datos que proporciona Eurostat son solo por NUT 3 (o provincias), pese a las indicaciones de la Unión Europea de que las Áreas Escasamente Pobladas de Europa deben identificarse por agrupación de municipios", explica Burillo, del instituto Serranía Celtibérica.  

Así, señala que el hecho de haber utilizado este criterio hasta ahora llevó a concluir que, en España, solamente Teruel, Soria y Cuenca eran los territorios que se encuentran por debajo de 12,5 hab/k m2 y están, por tanto necesitados de ayudas.

La UE reconoce dos baremos en la delimitación de áreas escasamente pobladas: las que tienen una densidad igual o inferior a 8 hab /km2, y las “Very Sparsely Populated Areas” (VSPA), las delimitadas ahora. En este caso, ya no hay solo tres provincias en el "desierto demográfico", sino 17 áreas, según se desprende del mapa de la despoblación de Burillo.

 Burgos, Segovia, Soria, Guadalajara, Cuenca, Teruel, Zaragoza, Castellón y Valencia y La Rioja –Serranía Celtibérica– y  Ourense, León, Salamanca, Valladolid, Zamora, Cáceres y Badajoz, la "franja con Portugal". 


Criterios utilizados


Para la selección de los 13 concellos considerados "áreas muy escasamente pobladas", la investigadora Pilar Burillo ha empleado otros criterios, además del límite de 12,5 habitantes por kilómetro cuadrado. Entre ellos, el alejamiento y dificultad para acceder a grandes aglomeraciones o las tendencias demográficas desfavorables. Ahora, lo plantearán como una "hoja de ruta", explica Burillo, para frenar la despoblación,.