EN LA CIUDAD

La fea invasión de los tendales en Ourense

Cada vez son más los vecinos que protestan por el uso de balcones, terrazas o incluso ventanas como tendederos, algo que algunos entienden que, en ocasiones, es inevitable, pero que todos califican de "feísmo".

La ropa tendida vista desde la calle
La ropa tendida vista desde la calle
La fea invasión de los tendales en Ourense

Balcones,terrazas y ventanas de la ciudad siguen ofreciendo al paseante y al turista la imagen de improvisados expositores de ropa de todo tipo y color expuestos al sol -y al público- hasta que se sequen las prendas. Y eso, a pesar de que no son pocos los vecinos de la ciudad que coinciden en que esto da "mala imagen", según expresa Rosa Giráldez. Entiende que, en todo caso, la gente debería tender la ropa húmeda en el patio de luces, "aunque tampoco están autorizados para tendales". Añade, poniéndose como ejemplo, que "yo en mi balcón, que da al río, lo tengo cubierto con cristal de metacrilato en el espacio que destino a tender ropa para que no sea vista desde la calle".

José Manuel González, vecino de la zona centro, entiende que la ropa tendida a la vista de los paseantes es un "feísmo urbano" que habría que controlar, algo en lo que coincide una de sus vecinas. Ambos consideran que debería controlarse de alguna forma.

Desde el Concello reconocen que no hay normativa al respecto, aunque sí hay un decreto de la Xunta de 2007 que especifica que "si el tendedero es contiguo a la fachada deberá cerrarse para proteger las vistas desde el exterior". En los demás casos, deberá "estar cubierto por un lucernario con una transparencia nominal del 90%".

"Sin duda que dice feo", reconoce María Gloria Fernández, vecina de Doctor Marañón. Entiende que "de cara al turismo habría que cuidar un poco más la imagen" de la ciudad en ese aspecto. "Esto es como la comida, si tienes un plato bien puesto, cuidado estéticamente, te llama más la atención y lo comes con más gusto", y piensa que la imagen que algunos edificios dan con la colada secándose al sol, "no es lo más atractivo para quienes se acercan a la ciudad".

Añade que, "sin duda, serían bastante más atractivas unas macetas con sus plantas o flores".

Aunque siempre hay matices. Paula Fernández coincide en reconocer que "colgar la ropa fuera, en el balcón o la ventana, es cierto que resulta feo, pero en ocasiones, dependiendo del piso, lo veo necesario"; de hecho, ella misma reconoce que "tengo un balcón metido un poco para dentro y tiendo la ropa ahí, porque está claro que fuera, con el sol o el aire, secará bastante antes".