TRIBUNALES

La fiscal acusa a un árbitro de 9 hurtos en campos de fútbol ourensanos

Reclama 18 meses de prisión mientras que la defensa invoca la absolución por falta de pruebas

La fiscal acusa a un árbitro de 9 hurtos en campos de fútbol ourensanos

Hasta 18 meses de prisión reclama la fiscalía para Alberto A.M. por un total de nueve hurtos en los campos de fútbol a los que acudió a arbitrar entre mayo y noviembre de 2015. Según la acusación pública, el también guardia civil se prevalió de su función de árbitro en la Liga de Veteranos de Fútbol, ya que la facilitaba el acceso a las instalaciones para sustraer dinero y documentación en los vestuarios. En total, según las denuncias presentadas, 1.795 euros.

Los hurtos que le imputa el ministerio público se perpetraron en los terreno de juego de Cea, Cartelle, Sarreaus, A Peroxa, San Cibrao das Viñas, A Peroxa, Xinzo y el campo Miraflores (Pereiro de Aguiar) y Outeiro Maior (Vilamarín).

El inculpado nunca reconoció los delitos a lo largo de la instrucción. Su letrado reclama la libre absolución en su escrito de defensa al no estar acreditadas, según esa versión, ninguna de las sustracciones.

La fiscal lo acusa de un delito continuado de hurto y reclama hasta 18 meses de cárcel porque, a la hora de fijar la pena, le aplica la agravante de abuso de confianza.

Entre los hurtos que le imputa la acusación, está el perpetrado el 3 de octubre de 2015 en el campo de San Cibrao das Viñas. P.D.V. denunció la desaparición de 580 euros de su cartera. Por su parte, S.M.C.G., también árbitro de fútbol, dio cuenta de la desaparición de 270 euros el 30 de octubre en el campo de A Moreira (Xinzo). Los hurtos, según parece, se cometían en los descansos de los partidos. Los vestuarios solían estar vacíos ya que en las ligas de veteranos los jugadores no suelen acceder a ellos hasta finalizar el encuentro.

El caso se judicializó en noviembre de 2015 tras un incidente en el campo de Outeiro Maior, en Vilamarín. En el partido Boicar Auto-Atlético A Peroxa, uno de los equipos denunció que faltaban 95 euros del vestuario y optaron por llamar a la Guardia Civil. El colegiado aseguró en su día a este periódico que optó por entregar el dinero, pero de su bolsillo, para evitar problemas ante la presencia de los agentes y las acusaciones del Atlético A Peroxa y la presión de diez personas.