DÍA MUNDIAL CONTRA EL CÁNCER DE MAMA

La fuerza del color rosa

La ciudad se volcó ayer con el Día Mundial Contra el Cáncer de Mama. Lazos en la solapa, gafas de sol, un puesto en el Paseo o la fuente de Concepción Arenal teñida de rosa sirvieron para visibilizar el apoyo a las mujeres afectadas.

Los ourensanos se acercaron al puesto de la AECC para hacer sus donativos. A cambio, un lazo rosa o unas gafas.
Los ourensanos se acercaron al puesto de la AECC para hacer sus donativos. A cambio, un lazo rosa o unas gafas.
La fuerza del color rosa

Cuando a una persona le diagnostican cáncer de mama al principio todo parece muy difícil pero "eu fíxenlle fronte", dice Emilia Ruiz, que ayer estaba en la mesa que instaló la Asociación Española contra el Cáncer en O Paseo con motivo de la celebración del Día Mundial Contra el Cáncer de Mama. "Cando me deron os resultados tiña dúas opcións: meterme na cama e chorar ou ir traballar, contalo e seguir coa miña vida, e fixen o segundo". Para Emilia lo mejor "foi contalo, dicir a verdade: 'Teño cancro de mama". Recalca que esto le ayudó a seguir adelante.

En lo que va de año, en la provincia se han diagnosticado 296 casos de esta enfermedad. Solidarizándose, la ciudad se volvió ayer de color de rosa. Los lazos de este color, que simbolizan el apoyo a la causa, se veían en las solapas de los viandantes, las gafas de sol que se vendían en el puesto del Paseo se acabaron en unos minutos y el agua de la fuente de Concepción también se solidarizó, volviéndose rosada. El alcalde de Ourense, Jesús Vázquez, se sumó a la causa mandando un mensaje de "unidade e esperanza".

El regidor recalcó que "a investigación está avanzando moito e se se detecta a tempo pódese curar". La mesa instalada en O Paseo fue un hervidero de gente que se acercaba para aportar su grano de arena, pero también había historias personales de mujeres a las que le diagnosticaron cáncer de mama y consiguieron salir. Teté Mandado recibió la noticia hace diez años: "O primeiro que se me pasou pola cabeza foron as miñas fillas". Esta afectada buscó apoyo en la asociación "porque non coñecía nada da enfermidade".

Otra historia con lazo rosa es la de Segunda Jardón, que contó con voz temblorosa que los primeros momentos fueron duros "sobre todo cando caíu o pelo".

La presidenta de la AECC, Dora Gómez, sentenció que "ya no es una enfermedad tabú. Y todo es gracias al trabajo de inciativas como esta, porque lo que provoca más ansiedad con la enfermedad es la falta de información, pero con el apoyo psicológico se sale adelante". Y es que, gracias a la investigación y la detección temprana, el 90% de las mujeres que padecen este mal consiguen salir adelante y superar la enfermedad.