ALIMENTACIÓN

Ganaderos de Caldelas crean un ‘porco celta' bajo en grasa

Gastroterra presenta este fin de semana en Maceda los exquisitos platos de su producción 

Silvia Pascual y Manuel Anta, ayer en la presentación en el Castillo de Maceda. (BELAY)
Silvia Pascual y Manuel Anta, ayer en la presentación en el Castillo de Maceda. (BELAY)
Ganaderos de Caldelas crean un ‘porco celta' bajo en grasa

El hotel monumento del Castillo de Maceda acogió ayer la presentación de la nueva marca Gastroterra, recién creada por emprendedores de la ganadería Terras Galegas de Castro Caldelas, con cerdos celtas pura raza y con una importante reducción de grasa. Los impulsores de esta iniciativa son la catalana Silvia Pascual y su marido, Manuel Anta, natural de A Veiga, que regentan una explotación en la aldea de Quintela de Maceira.

Parada definió esta apuesta como "un acto de rebeldía contra los comentarios de la gente que daba por perdida esta raza de porco celta". A través de esta marca, estos ganaderos ofrecerán también un servicio de apadrinamiento por 50 euros al mes, a través del cual se convertirían en cuidadores de unos cerdos que tendrían otros dueños. "Firmamos un contrato de tú a tú y semanalmente enviamos vídeos y fotografías para que el padrino pueda conocer la evolución del animal", destacó Parada. Así, una vez realizada la matanza, estos recibirán en sus casas las distintas partes del cerdo envasadas al vacío  y ya listas para cocinar. 

Durante este fin de semana, los visitantes al hotel monumento Castillo de Maceda podrán disfrutar de las jornadas gastronómicas para degustar la carne de los primeros cerdos de crianza 100% de la ganadería Terras Galegas, por un precio de 25 euros por menú. 

"Apostamos y seguiremos apostando por un producto apto para cualquier paladar y que alimentó a todos los gallegos hasta los años 50", aseguró esta catalana "enamorada" de Galicia. 

Apadrinamiento para ejemplares de 140 kilos

El periodo de ceba de los cerdos celtas de Gastroterra oscila entre los ocho y los nueve meses, algo inferior a lo habitual, y los animales alcanzan 140 kilos de peso bruto y entre 110 y 115 kilos en canal. La empresa ofrecerá un servicio de apadrinamiento de estos ejemplares por 50 euros al mes. Están criados cuidadosamente para reducir al máximo la cantidad de grasa que acumulan bajo la piel, al criarse en extensivo. Para ello, los animales hacen rutas diarias de paseo para conseguir reducir al máximo la proporción de magro y son alimentados con un pienso ecológico elaborado por la empresa ourensana Fauna. "Conseguimos una carne muy buena, pero siempre se puede mejorar", afirmó el responsable de Fauna, Carlos Pampín, que considera que esta iniciativa es "el principio de algo más, porque hay recursos de sobra en el campo gallego".