TRIBUNALES

El maltrato animal suma 58 procesos penales desde 2013: a golpes, tiros y hasta un perro castrado

 El último detenido es un ganadero de Riós por dejar morir a sus ovejas

Una imagen de las ovejas muertas.
Una imagen de las ovejas muertas.
El maltrato animal suma 58 procesos penales desde 2013: a golpes, tiros y hasta un perro castrado

Aunque el derecho penal siempre se ocupó de los animales, en la última década hubo un punto de inflexión porque "la protección no sólo se lleva a cabo por su valor patrimonial, cinegético o medioambiental sino también en cuanto a que su vida, integridad o su bienestar puedan ser dañados o puestos en peligro", explica la fiscal de Medio Ambiente. 

Los juzgados son cada vez más severos con aquellos que no tienen consideración con los animales y los agreden o abandonan a su suerte, con un paulatino acercamiento de la regulación jurídico penal a la del ser humano. Tras la última reforma del Código Penal,  las penas asociadas al delito de maltrato contemplado en el artículo 337 se han endurecido. A la pena de tres meses a un año de prisión se le añade la inhabilitación para la tenencia. Además se incorpora un tipo agravado en el delito de maltrato animal cuando se hubiera causado la muerte con penas de 6 a 18 meses de prisión e inhabilitación especial de 2 a 4 años. Además de castigar la explotación sexual.

Este avance legislativo en la protección de los derechos de los animales, resultado de una creciente sensibilización, se evidencia en las últimas condenas dictadas por los juzgados de lo penal ourensanos. 

Uno de los casos más mediáticos por su crudeza fue el de Lordi, el setter irlandés hallado en un contenedor de la ciudad el 3 de septiembre de 2015. Fue brutalmente golpeado por su dueño, ocasionándole graves lesiones con un cincel de hierro en al cabeza y en varias partes del cuerpo. El juicio concluyó con una sentencia de conformidad dado que el acusado presentaba un trastorno esquizofrénico paranoide que alteraba gravemente sus facultades intelectivas y cognitivas.

S.R.V.S. fue condenado a seis meses de cárcel por matar a tiros a una yegua y un caballo en octubre de 2010 en Prada (A Veiga). Y tres meses de prisión para E.D.R., de 52 años, por cortar con una navaja el pene de un perro de un vecino en Francelos (Ribadavia). El animal tuvo que ser asistido en una clínica veterinaria en donde se lo castró y se le reconstruyó la zona afectada para que pudiera orinar.

En 2014, la fiscalía abrió diligencias informativas en base una denuncia del Observatorio de Justicia y Defensa Animal relativa al proceso de aturdimiento a varios cerdos para darle muerte.  No obstante, el caso fue derivado a la vía administrativa porque la conducta denunciada no revestía trascendencia penal. n