SUCESO | SALUD

Salvó a su hijo gracias a la ‘mili'

Con su hijo de 26 días sufriendo una parada respiratoria en su piso de la ciudad, Miguel recordó lo aprendido en un cursillo para hacerle una maniobra de reanimación cardiopulmonar: le salvó la vida. 

Miguel López y Beatriz Villapol, delante del CHUO, donde se recupera su hijo.
Miguel López y Beatriz Villapol, delante del CHUO, donde se recupera su hijo.
Salvó a su hijo gracias a la ‘mili'

Los conocimientos de primeros auxilios adquiridos surante su servicio militar ayudaron a Miguel López a salvar la vida de su bebé en la madrugada del 29 de diciembre. Rafael, de 26 días, había entrado en parada respiratoria en su casa, en Ourense, después de que un catarro derivado en bronquiolitis colapsase sus vías respiratorias. La intervención de su padre permitió al bebé –nacido prematuro a las 38 semanas, tal y como consta en su historial médico–, sobrevivir. Ahora le toca recuperarse. Se encuentra en la UCI pediátrica del Complejo Hospitalario de Ourense. Sus padres, pegados a él y deseando regresar los tres juntos a casa.

La historia arrancó cuando la madre, Beatriz Villapol, llevó a su pequeño a la consulta de pediatría de su centro médico, en la calle Valle Inclán: "Me parecía acatarrado y tenía mucho moco que le dificultaba la respiración". La pediatra le dijo "que le absorbiera el moco con un succionador". Eso hizo. Pero en casa, en la madrugada del día 29, a las 03,30horas, el pequeño entró en parada respiratoria.

"Al verlo morado entré en shock", recuerda Miguel López. Mientras el mundo se les venía abajo, llamaron rápidamente al 112. Mientras Beatriz les informaba de lo que estába ocurriendo, Miguel decidió actuar. Aplicó lo que recordaba de primeros auxilios, lo que aprendió mientras hacía la "mili" en Protección Civil en Coles. Intentó reanimarlo con el miedo lógico por tratarse del cuerpo especialmente frágil de un bebé prematuro.

"Mi temor era hacerle daño porque sabía el protocolo pero no la intensidad". Pero decidió proceder en base a lo aprendido.

En unos instantes, por teléfono, los servicios médicos de Emergencias le apoyaron. Le dijeron que presionara con más intensidad y lo hizo. Pocos segundos después el bebé vomitó. Luego rompió a llorar. En seis minutos llegó la ambulancia: "Fueron segundos eternos".

Beatriz agradece "la rapidez de las urgencias médicas y su apoyo telefónico". Pero apunta: "No podemos depender de tener los servicios de Urgencias al lado de casa ni las calles libres para que lleguen a tiempo".

Tener conocimientos de primeros auxilios sirvió a Miguel para salvar la vida de su hijo. Esta reflexión les ha animado a escribir una carta al presidente de la Xunta y otra al conselleiro de Sanidade para a solicitarles que pongan en marcha cursos de esta temática para padres: "Saber no ocupa lugar y puede ayudarnos a salvar vidas".