DEMOGRAFÍA

“¿Hijos? De momento, no”

Cerca de 15.000 ourensanos ven lejana la posibilidad de tener hijos por culpa de incertidumbres laborales. Lejos, lejísimos, quedan los tiempos en los que seis, siete, ocho niños era algo habitual. Cosas de nuestros abuelos. 

“¿Hijos? De momento, no”

La dificultad para conciliar la vida laboral con la familiar es la principal justificación que esgrimen los ourensanos para no tener hijos, según la encuesta del IGE. Ya se sabe, muchas horas de trabajo, en muchos casos con horario partido, imposibilitan el cuidado de los recién nacidos. Pero también cuando ya van creciditos No obstante, muchos de ellos sí se ven mamás o papás en un futuro, incluso ya mascullan el número que les gustaría. En el polo opuesto, los hay que directamente lo rechazan, aunque tengan el trabajo mejor remunerado del mundo.

Una de este último apartado es Noelia Montoto, 28 años. "Poco a poco se van quedando atrás esos conceptos que decían que al llegar a determinada edad tenías que ser madre. La maternidad obligada, el tener hijos porque sí, ya no se lleva. Quizá nos hayamos hecho más egoístas, no sé. Yo lo tengo muy claro, tengo dos gatos que son como hijos. Ya se lo digo a mi madre...".

Junto a ella, Antón Fernández, tatuador de 25 años, es de la misma idea aunque puede que algo menos rotundo. "A día de hoy ni me lo he planteado, aunque en principio no tengo intención. En estos tiempos que corren, la gente está más pendiente de arreglar su situación personal, la laboral y la económica, antes que embarcarse en una familia".

Sara Mera, 25 años, sí se ve con un par de retoños el día de mañana. "Hay que pensárselo mucho, si trabajas en una tienda tienes el horario partido y poca calidad de vida. Ahora mismo me es imposible incluso hasta pensarlo. ¿Si me gustaría? Dos estaría bien".

Pablo Nóvoa es el más ambicioso, tres hijos es su deseo. Licenciado en Educación Social, 25 años, primero piensa en independizarse. "Ya me gustaría. Me queda mucho para llegar a ser padre".

María del Carmen Borrajo remarca que "nadie quiere buscarse complicaciones", en tanto Alberto Llamas subraya que "la mentalidad ha cambiado".